Ha llegado el verano y, con él, la maravillosa jornada intensiva.
Mientras para la mayoría los términos jornada intensiva significan trabajar de 9 a 15 o, a lo sumo, de 8 a 15 h. Para mí implica trabajar de 9 a 17 h. sin parar a comer.
Mucho mejor que el verano pasado, en el que esas dos, en teoría, maravillosas palabras significaban trabajar de 10 a 22 h. minuto arriba minuto abajo, sin parar a comer tampoco. Jornada intensivaquetecagas, le llaman a eso en mi pueblo.
Pero este año yo ya no pringo tanto como el pasado, y soy de lo más feliz saliendo a las cinco de la tarde, con todo el calorón.
Con este empacho de tiempo libre me ha dado tiempo a poner mi vida medianamente en orden. A saber, estas son las cosas en las que he empleado mis horas de libertad:
- Me he comprado cuatro pares de zapatos y dos vestidos.
- He ido al médico y, después, me he hecho un montón de pruebas de las que, muy probablemente, ese mismo médico deducirá el próximo lunes que estoy estresada (queda pendiente un post sobre las últimas tendencias médicas en lo que se refiere a achacar cualquier síntoma al estrés, ese gran desconocido).
- He puesto en orden los papeles de la moto, que ha pasado (o pasará en breve, vaya) de estar a nombre de mi cuñado a estar al mio propio.
- Me he hecho socia del RACE.
- He contratado, por fin, un seguro para la moto a mi nombre.
- He llevado a Mari Puri (mi cocha) al taller.
- Me he cargado a Mari Puri.
- He llamado al RACE para que se la llevaran al depósito.
- He vuelto a llamar al RACE para que la llevaran al taller.
- He perdido la noción de dónde coño estará ya mi Mari Puri del alma.
- He localizado mi pasaporte viejo, un día de éstos sacaré tiempo para ir a renovarlo.
- He archivado millones de facturas y papelitos que se amontonaban en un cajón.
- He hecho mi declaración de IRPF anual.
- He hecho mi declaración de IVA trimestral.
- He puesto al día los cobros pendientes.
- He reservado mesa para llevar a cabo esta noche la institucionalizada Cena de los Martes de Mierda te Hartes.
- Me he puesto al día en los capítulos de Alias, Medium, la Casa Blanca y Perdidos.
- He hecho muchos días la cenita para Quic y para mi.
- He contratado un viaje que a lo mejor cancelo o a lo mejor cambio de fecha.
- Me he bajado un juego del e-mule (señores de la SGAE, ni puto caso a este comentario ¿eh?), me he enviciado con él y estoy atrapada en la última pantalla.
- He hecho gazpacho por primera vez en mi vida.
- He puesto un montón de lavadoras.
- He colgado cuadros (preciosos, como los asiduos a este blog ya sabeis).
- He ido al banco.
- Y he bebido horchata y comido picotas.
Todas estas cosas podrán parecer chorradas, pero cuando nunca tienes tiempo de hacerlas, el simple hecho de ir a hacerte una analítica puede saberte a gloria bendita.
Eso sí, desde hace una semana tengo en el despacho una bolsa de deporte llena de cosas para ir a la piscina, el día que le dé uso seré feliz del todo.