14.12.06

Mi primer meme

De casualidad (bueno, y por chivatazo de Quic) veo que Hans me ha mandado el meme este de los libros. Como digo en el título, es el primero que hago y, por tanto, lo hago con ilusión.
Página 123, quinta línea del libro que tengo más a mano en este momento:
"Cuando se reclame el pago de intereses o de prestaciones periódicas, la sentencia podrá incluir la"
¿Libro y editorial? ¡Adivinadlo vosotros, mis pequeños blogovidentes!

3.12.06

A las lenguas viperinas


Para esas lenguas viperinas e incrédulas, que ponen en duda la afición de Quic a las verduras, aquí tenéis el salteado de setas, calabacín y gambas y la tempura de verduras variadas de las que Quic ha dado cuenta hoy.



No es por presumir, pero conste que servidora ha cocinado y Quic se ha relamido.

30.11.06

Luces, cámara... ¡acción!


No puedo resistir la tentación de hablar de uno de los temas de moda.
No, no voy a escribir sobre el sexo del segundo vástago de Leti, ni del reportaje sobre Antonio "el pescailla", ni de la fría mirada de la San Gil.
Voy a hablar de esta nueva moda de los vídeos de los partidos políticos. Concretamente, voy a hablar del último vídeo del PP y del último vídeo del PSOE.
Evitaré hacer mención alguna a la opinión que me merece que la política de ahora se reduzca a lanzarse vídeos los unos a los otros, así como al fondo que pretenden plasmar unos y otros. Me da igual quién tenga razón sobre el fondo. Yo quiero hablar de las formas.
El vídeo del PP es formalmente un trailer de peli de acción. Llamazares acertó (cosa rara) al decir que la musica que le han puesto parece sacada de Piratas del Caribe.
Creo que se han equivocado de cabo a rabo. No sé si los datos confirman o no un aumento de la inseguridad ciudadana, y no lo sé porque el PP se ha encargado de que no lo sepa. En el vídeo se mezclan imágenes sin ton ni son (y me da igual de que época sean las imágenes. Bueno, no me da igual, pero lo dejo de lado en relación con lo que aqúí nos ocupa), frases sueltas, sentencias aterradoras... Vamos, que es el trailer de la peli Terminator, claramente.
La forma de hacer el vídeo, el sensacionalismo, el terror que me trasmite, me lleva a pensar, sin tener dato alguno, que los datos que maneja el PP son falsos, que no hay un incremento de la inseguridad ciudadana. Pues si lo hubiera, la clave del mensaje serían tales datos y no un montaje de fuegos artificiales.
Sin pensarlo más, sin entrar en el fondo, las formas del vídeo del PP hacen que no le de credibilidad alguna a su mensaje.
Por contra, el vídeo del PSOE, es formalmente mucho más serio. Sin tanto artificio, sin convertirlo en el nº 1 de los 40 principales, el PSOE transmite su mensaje clara y rotundamente. Y usando las palabras del adversario, nada menos.
Independientemente de que estas palabras se presenten sesgadas o no (que seguro que sí) o se ordenen de una determinada forma a fines más o menos demagógicas, esto es, una vez más sin entrar al fondo del mensaje, las formas utilizadas me predisponen a creerme lo demás.
Por ello, creo que el PSOE le ha dado un vapuleo en toda regla al PP, y me sorprende enormemente que los votantes del PP (entre los que supongo se encuentran personas más o menos inteligentes) no se avergüencen del partido que supuestamente los representa. Y no por el fondo de su mensaje, sino por las formas en las que se viene expresando ultimamente. Pierden la razón, si la tuvieran, por la boca.
Y por la misma razón, no entiendo que en el PSOE siga teniendo voz Pepe Blanco, que cada vez que habla... en fin.
Para comentar con conocimiento de causa, os dejo los links de los vídeos del PP, del PSOE y del blog de Pepe Blanco.

28.11.06

Así va el país.


Desde hace un tiempo venimos, mi socia y yo, dándole vueltas a la idea de que tenemos que incorporar un nuevo profesional a nuestra pequeña empresa. Es un proyecto que se nos hace muy cuesta arriba, pues son muchos los que han pasado por aquí, como compañeros y/o trabajadores nuestros, y la experiencia ha terminado por ser desastrosa en todo caso. Y es un palo contratar a alguien para echarle un mes después, para qué negarlo.
La cosa es que el volumen de trabajo empieza a recomendarnos que contratemos a alguien YA si no queremos morir en el intento, así que, visto el fracaso de ediciones anteriores, esta vez nos hemos propuesto hacer un proceso de selección cuidado o riguroso, ante la experiencia de que la gente en los currículos y las entrevistas MIENTE, y nosotras somos unas ingenuas a las que es más que fácil colársela.
Así pues, entre otras cosas, hemos elaborado un test de conocimientos básicos de nuestra profesión, a los efectos de que lo contesten los eventuales candidatos. Básico, basiquísimo, de verdad. Y con todas las herramientas de consulta a su disposición. Todo facilidades para el candidato. O eso creíamos.
Teníamos la idea de que la gente con experiencia que viene a las pruebas (exigimos dos años de experiencia mínima, en las concretas materias sobre las que versa el test) lo mismo se mosqueaba con un test tan fácil. Por aquello de insultar a su inteligencia.
Pues bien, realizadas las pruebas a 25 candidatos +/-, ni uno sólo ha aprobado el test. Ni con un cinco raspado. Y ni uno sólo ha contestado decentemente a las dos únicas preguntas en las que habían de redactar una chispa.
De hecho, alguna de las respuestas que me han dado, son disparates tales que me dan la certeza de que esas barbaridades que circulan por ahí sobre estupideces contestadas por estudiantes en los exámenes son absolutamente verídicas.
Preocupadas por el tema, hemos hecho rular el test entre diversos compañeros de profesión, cuya experiencia y conocimientos conocemos, o creíamos conocer.
Ciertamente, han aprobado el test, con nota decente, pero dudan en algunas preguntas. Algunas con trampa, no lo negaré, pero otras que a mí me parecen auténticas obviedades.
Estoy deprimida y preocupada. ¿Seremos superdotadas? ¿Aspiramos a algo imposible? ¿Exigimos demasiado? ¿Qué tipos de profesionales circulan por este país? ¿Ocurre en todas las profesiones? ¿Hay médicos que no saben dónde encontrar el hígado? ¿Hay arquitectos que no distinguen "vertical" de "horizontal"? ¿Hay políticos que no conocen el significado de "estado de derecho", "bienestar social", "servicio público" y/o "democracia"? Upps, mejor lo voy dejando.

18.11.06

El placer de comer. Hoy: calabacines rellenos


Sé, mis pequeños blogovidentes, que echábais ya de menos que os pusiera los dientes largos con mis magníficas cocinitas.

Bueno, se acabó la espera. Hoy os contaré, mis pequeños muertos de hambre, cómo podeis deslumbrar a grandes y pequeños con una receta sencilla a la par que sabrosa: calabacines rellenos.

Coged un calabacín hermoso (o más, dependiendo de cuántos seais, mi receta es para dos personas), peladlo y partirlo por la mitad. Ponedlo a hervir durante cinco minutillos.
Una vez hervido, escurridlo y abridlo a lo largo, también por la mitad. Os quedarán cuatro trozos alargados cuyo contenido debeis vaciar con ayuda de una cuchara, de modo que cada calabacín se convierta en el cuenco que será rellenado a continuación.

Por otra parte, partid un poco de cebolla y un poco de pimiento verde, muy picadido, sofreidlo con carne picada (1/4 kg. más o menos), especiadlo al gusto (yo le echo romero, orégano, pimentón, pimienta negra y sal) y echadlo una gotita de tomate triturado, sólo un poco, para darle color.

Una vez hecho esto, rellenad los calabacines con la carne y ponedles encima un poco de queso (en esta ocasión yo puse encima de cada uno medio tranchete, que en algo hay que gastarlos), disponedlo todo en una fuente para horno y reservar.

Por otro lado se hace la bechamel (me da absolutamente igual que no se escriba así, que lo sepais). Yo la hago así: Sofrío un poco (muy poco de cebolla) en un cazo en el que luego añado un vaso de leche y lo pongo a calentar a fuego lento.
Por otro lado, a medio litro de leche fría le añado 5 cucharadas de harina bien colmadas y le paso la batidora. Cuando la leche y cebolla que estoy calentando empieza a hervir, lo mezclo con la leche fría y la harina y lo paso todo por la batidora. Lo pongo a fuego lento, meneándolo, hasta que hierva y... voilà.

Una vez hecha la bechamel, cubrid con ella los calabacines, ponedle encima una chispa de mantequilla y un poco de queso rallado y meted al horno.
Se deja un ratito en el horno (10 minutos si el horno estaba ya caliente) y luego se pone grill otro par de minutos, hasta que se dore.

No me direis que no tiene una pinta como para chuparse los dedos.

10.11.06

Uno, dos y tres. Cuatro, cinco y seis.


No sé si ya he dicho por estos lares que tengo un sobrinito nuevo: Ruy, pequeño Cid.
Sí, sí, mis queridos blogovidentes, nuestra bien amada Mari-Ici decidió el pasado 27 de septiembre (oh, Dior mio, espero que fuese el 27 y no el 29, porque estoy quedando fatal) traer a su pequeño bastardo al mundo. El cabrón salió dando un pequeño susto a padres, tios y abuela, pero salió sano y salvo, al fin y al cabo.
De lo que vengo a hablar hoy es de la escena que vivieron Ruy, Mari-Ici y el padre (al menos según Registro) de la criatura en una visita al pediatra. Bueno, contaré la escena más o menos fielmente, con algún aderezo exigido por la dramatización escénica de la obra.
Como antecedente necesario de la historia os contaré que Mari-Ici ha tenido problemillas con su mala leche y tuvo que retirarle el pecho al pequeño y pasarle al biberón.
Sentado esto, la cosa es que la familia al completo va al pediatra a pasar la ITV infantil y se encuentran con una pediatra sustituta a la que no conocían.
El supuesto padre de la criatura coge al niño y lo deja en la camilla.
Pediatra: ¡PERO QUÉ HACES! ¡CÓMO LE COGES ASÍÍÍÍ!
Padre acojonado: ¿Y cómo quiere que le coja?
Pediatra: Ah, perdona, es que como te veía cogerle con tanta naturalidad y soltura... pensé que le estabas cogiendo mal.
Sigue la visita y la señora pediatra empieza a hacer supuestas preguntas de rutina:
Pediatra: Bien, veo que le estás dando el pecho...
Mari-Ici: No verá, es que...
Pediatra: ¡¡¡CÓMO QUE NO LE ESTÁS DANDO EL PECHOOOOOOO!!!
Mari-Ici: No, como le iba contando, es que tengo una infección y el ginecólogo me ha dicho...
Pediatra: ¡¡¡QUE EL GINECÓLOGO TE HA DICHO QUÉÉÉÉ!!! ¡¡¡ESTOS GINEGÓLOGOS NO TIENEN NI IDEA!!!¡¡¡TIENES QUE DAR EL PECHO!!!
Mari-Ici al borde del llanto: Ya verá, si yo quería, pero, claro, como tengo una infección, y un bulto, y la teta del color de las berenjenas y claro, me duele, y tengo fiebre... pues me han retirado la leche.
Pediatra: ¡¡¡¡ESTOS GINECÓLOGOS NO TIENEN NI IDEA!!!! ¡¡¡¡ME PONEN NERVIOSA!!!! No puedo... no puedo...no puedo... tengo que contar... muy nerviosa.... tengo que contar para tranquilizarme....
Y acto seguido la Sra. Pediatra se va a una esquina y cuenta hasta diez para tranquilizarse, al más puro estilo Carl Winslow.
Cuando se tranquilizó, la cosa siguió tal que así:
Pediatra: Bueno, no puede ser, voy a llamar a una enfermera para que te convenza de dar el pecho y te cuente las ventajas que tiene.
Mari-Ici: Que yo las ventajas ya las sé, que yo daba el pecho, quería dar el pecho, epro no puedo porque tengo una infección, y un bulto, y la teta del color de las berenjenas y claro, me duele, y tengo fiebre...
Pediatra: Enseñame el pecho... (se lo enseña) Huy, pero si lo tienes fatal, una matrona debe vertelo sin falta, pide cita ahora mismo porque está fatal y tienes un biulto y tiene el color de una berenjena... y claro, así no puedes dar el pecho por ahora....¡¡¡¡ES QUE ESO ESTÁ FATAL!!!
Mari-Ici: Mire Sra. o se calma usté o se va a tomar por culo, porque yo tengo una revolución hormonal muy importante y lloro a la mínima, y que más quisiera yo que no tener las tetas como un cristo, pero las tengo y ya me las ha visto el ginecólogo y me ha retirado la leche y mi hijo no come teta pero está perfectamente alimentado así que me va dejando en paz de una puta vez.
Bueno, reconozco que todo esto último Mari-Ici no lo dijo, pero estoy segura de que lo pensó.
Si dentro de unos meses sale la noticia de "pediatra esquizofrénica asesina a madre y a ginecólogo por no darle el pecho al niño" recordad quién os dio la primicia.

3.11.06

Esto de internet, es lo que tiene.

Detenida en Murcia una mujer que simuló ser un hombre y fingió su propio secuestro para no contar la verdad a su novia
MURCIA, 5 (EUROPA PRESS)

Agentes de la Guardia Civil detuvieron el pasado martes a una joven de 18 años, V.A.M, vecina de la pedanía murciana de Puente Tocinos, quien se había hecho pasar por un hombre durante más de año y medio, manteniendo una relación con otra mujer a través de Internet.
Para no contar la verdad a su pareja, una joven de Cáceres, la sospechosa fingió que la habían secuestrado, por lo que fue arrestada por simulación de delito.
Los hechos se remontan al pasadodía 29 de septiembre, cuando una vecina de Cáceres denunció ante la Guardia Civil de la localidad que había recibido varias llamadas de su novio, a quien identificó como A.T.M, en las que le decía que había sido retenido contra su voluntad en Santa Marta de los Barros (Badajoz) por un familiar y un amigo del novio, quienes además le habían agredido por no querer mantener relaciones sexuales con ellos.
Así, la Guardia Civil desplegó un dispositivo de búsqueda, en el transcurso del cual el novio volvió a llamar a la denunciante diciendo que había logrado escapar de los supuestos secuestradores, aunque momentos después volvió a llamar diciendo que lo habían vuelto a retener contra su voluntad.
Las investigaciones permitieron a la Unidad Orgánica de Policía Judicial contactar con la persona que había realizado las llamadas, que resultó ser una joven de la pedanía murciana de Puente Tocinos, quien al principio dijo a los agentes que le habían robado el teléfono, pero al final confesó que había creado una identidad masculina a través de internet.
De hecho, llevaba año y medio de relación con la denunciante simulando ser un hombre pero, por temor a ser rechazada en el último momento al descubrirse la verdad, inventó su secuestro. Los agentes la detuvieron como presunta autora de un delito de simulación de secuestro y de agresión sexual, informaron fuentes de la Guardia Civil.

26.10.06

16.10.06

Me reconforta saber que no soy la única a la que le pasan estas cosas.


Esta historia, verídica, me la contó mi amigo P. el otro día, cenando en casa, sin haber bebido. P. no es un tipo que acostumbre a exagerar, ni siquiera a maquillar las historias, así que me lo creo a pies juntillas:

Un amigo de P., oriundo de un pueblo de Toledo, vino a Madrid para asistir a un boda y a los toros, sucesivamente.

Es necesario advertir al lector, desde este momento, que el protagonista de esta historia es un tipo grande, muy grande, un armario, vaya. Con pelo largo y barba larga, con cara de voy a matarte en cuanto te descuides. Un pintas, en definitiva.

La cosa es que nuestro amigo, el pintas, acude al bodorrio con su correspondiente banquete, y sale del mismo con cierta premura, pues llega tarde a la corrida (de toros), y algo chispadito, suponemos, como es propio de una boda.

Ve un taxi parado en un semáforo, lo coge, y apremia al conductor a llevarle a las Ventas en tiempo record, pues no llega a la corrida (de toros, insistimos).

Allá que le lleva el taxista, raudo y veloz, suponemos. Una vez en las Ventas, el pintas pregunta: ¿Qué le debo? A lo que el taxista responde Nada, si es que esto no es un taxi.

El susto del (supuesto) taxista lo puedo imaginar pero... ¿cómo se sentirían ustedes al descubrir que, por error, se han metido en el coche de un desconocido y, sin comerlo ni beberlo, sin intentarlo en modo alguno, le han acojonado tanto que el desconocido les lleva a donde le piden sin siquiera chistar? A mí me acomplejaría enormemente, cuando menos.

9.10.06

4.10.06

La chacha, mi desorden y las pelotas de mi hermano.

Aun cuando en el título me he referido a chacha, en claro homenaje (y peloteo empalagoso, por supuesto) a Quic, he de manifestar que yo prefiero usar el término asistenta. Y no porque chacha me parezca un término despectivo, no, es porque me parece un término feo de cojones. Asistenta es mucho más elegante, dónde va a parar.
En fin, a lo que vamos, como ya sabeis, Quic y yo tenemos asistenta y somos muy felices con ello. Hete aquí que esa mini mujer ha venido a poner orden y concierto en nuestra casa (+/-) y, sobre todo, a quitar kilos de polvo acumulado y liberarme las mañanas del fin de semana a mí, y los lunes a Quic.
Una de las primeras cosas que le he agradecido es que recuperara y amontonara un montón de cartas y papelajos diversos que suelo llevar en el bolso, sacarlos y dejarlos por cualquier lado, que se habían caído, vaya ustéd a saber cuándo, por detrás del mueble de la entrada en el que suelo dejarlo todo.
Recuperé facturas, postales enviadas desde Los Angeles (sí que me había llegado, gracias a los que la enviaron) y cosas diversas. Entre ellas, unas fotos de mi hermano en pelotas.
Me veo obligada a aclarar que mi hermano acostumbra a despelotarse a la primera de cambio, y nuestros amigos comunes acostumbran a sacarles fotos a la que se descuida. Hace unos meses pululaban por ahí unas fotitos de las comentadas (y admiradas en toda clase de círculos) pelotas de mi hermano y servidora, que tiene por costumbre intentar, en la medida de lo posible, salvar el pudor de la familia, las cogió y las escondió en su bolso.
Llegué a casa, las solté en el mueble y nunca más supe de ellas. Hasta que el otro día las encontré revisando el montoncito de sobres, papeles y fotos que había hecho mi asistenta. Lo primero que me planteé es que la pobre habría flipado al encontrarse las fotitos dichosas. Luego recordé que mi hermano y yo compartimos asistenta, y desde entonces me planteo:
a) Si la asistenta en cuestión conocerá a mi hermano o sólo habrá tratado in person con mi cuñada.
b) Si, conociendo a mi hermano, le habrá reconocido y la próxima vez que le vea, se reirá, se pondrá colorada, le tirará los tejos o le escupirá a la cara.
c) Si, no conociendo a mi hermano, pensará que el pelotudo en cuestión es Quic y nos considerará unos degenerados por dejar a la vista nuestras fotos íntimas.
d) Si, no conociendo a mi hermano, pensará que el pelotudo en cuestión es un tercero y dará por hecho que es mi amante o el de Quic y vaya ustéd a saber qué idea tiene de nosotros.
¿Por cuál de todas apostais?

2.10.06

Pinceladas.

1. Este fin de semana he ido al teatro. El cartero de Neruda, con un sorprendente Miguel Ángel Muñoz en el papel de cartero. Más que recomendable.
Tenía muchas ganas de ir al teatro, me apetecía, pero nunca me ocupo de ver qué obras hay en cartelera, y mucho menos me ocupo de comprar entradas. Gracias a Sylvia, que me lo dió todo hecho. Últimamente ésa es mi única forma de tener vida social. Necesito a alguien que me organice los planes extralaborales.
2. Al Atleti, una vez más, le cuesta la vida marcar un gol aún teniendo superioridad numérica. En fin, como decía mi sabia madre anoche: Hay que tomárselo como que el Madrid ha perdido dos puntos y el Atleti ha ganado uno. Pues eso.

3. Alonso pierde, y la culpa, una vez más, es del equipo. Que no digo yo que no, que de esto no tengo ni puta idea, pero si fuera mecánico de Alonso le sabotearía todas las carreras por bocazas y mal compañero. Pobrecito, que su equipo está más interesado en ganar el mundial de constructores que en que él vuelva a ser la estrellita. Hala, a llorar a tu casa, so cansino.

4. Seguro que el tonto de Alonso es de los que mirarían al tio de este video como si estuviera loco, y se daría media vuelta sin llevarse su abrazo gratis. Triste, más que triste.


25.9.06

De por qué mi vida es un esperpento.


Dicen que los polos opuestos se atraen, y que dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión (o condición, el refrán cambia por familias). En mi caso, yo creo que Quic y yo compartimos vida porque con lo desastre que somos no podríamos compartirla con nadie más.
Y es que nos pasan cosas, algunas por casualidad, otras porque las hacemos nosotros así, que no le pasan a nadie más. Y, para muestra, un par de botones:

1.- ¿Os acordais de que mi coche se quedó sin batería? (Coño, leed el post anterior, so gañanes). En toda la semana no he tenido tiempo de ocuparme de la pobre Mari Puri, pero el sábado saqué un ratito para ocuparme de ella y llamé al RACE (qué gran invento es el RACE para los que tenemos un coche viejo y tan mala suerte) y vino un chico muy amable que conectó a la batería un cargador y arrancó el coche. Yo que tú hacía una última prueba, me dijo, me iba a dar una vuelta durante media hora, luego paras y tratas de arrancar, si arranca, problema solucionado, si no arranca, la batería ha muerto y tienes que comprar otra.
Yo, que pese a mi desastre de vida, soy una tía de natural optimista, le dije que vale, que me iba a dar una vuelta.
Allá que se fue él, allá que me fui yo. Diez metros más allá, Mari Puri se paró y decidió que no arrancaba más. ¿Por qué no le dije al tío que se quedara por allí por si acaso? Porque soy un desastre, ya os lo he dicho.
Hala. A llamar al RACE, a aguantar que un tío me dijera Señora, que no vamos a estar así todo el día, yo le mando un coche grúa y nos vamos al taller. A convencerle para que me mandara al mismo tio de antes, a esperar a que volviera, a que me cambiara la batería y a soltarle una bonita pasta.
Y mientras, a llamar a todas mis amistades y familia para preguntarles por qué coño todo me pasa a mí.
2.- A todas estas, Quic, que es más majo que las pesetas (hala, todos a insultarme y llamarme pelota empalagosa), se encargó de comprar unas entradas para el fútbol (Atleti - Sevilla, para más señas) para este domingo, a fin de que pasaramos una tarde amena y distraída en aras a quitarnos de encima el mal yuyu que nos persigue esta semana. Las compró por internet, con la única tarjeta de la que no se sabe el pin. ¿Por qué? Porque somos un desastre, joder, que todo hay que repetirlo.
En fin, que un dramón. Llamamos a nuestro banco, pero no dan el pin por teléfono, hay que acercarse a una oficina. Ya señorita, verá, es que hoy es sábado, son las tres de la tarde y su oficina está cerrada, el fútbol es mañana, y yo tengo que recoger las entradas antes, como comprenderá. Y a mí que me cuenta, oiga, busquese la vida.
Decidimos probar suerte e intentar que el cajero en cuestión nos diera las entradas sin pedirnos el pin ¿Y cómo vamos a convencer a un cajero automático de que nos las de sin pedir el pin? Cosas más raras se han visto.
Allá que vamos y, tachán tachán, los cajeros de la Caixa no te piden el pin para recoger entradas, sólo que introduzcas la tarjeta con la que has pagado. En fin, que si lo llegamos a saber nos ahorramos el semi infarto.
3.- Y en nuestra línea de ver problemas donde no los hay, nos encontramos con el "caso internet". Cuando llegamos de vacaciones, esto es, el día 4 de septiembre, probamos internet en casa y no se conectaba. Desde entonces, no hemos tenido tiempo de llamar a nuestro proveedor para ponerle a parir y, de paso, solucionar el problema, así que ahí estaba nuestro ordenador, desconectado y acumulando polvo en un rincón. Este sábado, en mi línea de buscar tiempo para ocuparme de mi vida, me dispuse a llamar al servicio de atención al cliente. Antes, encendí el ordenador y traté de conectarme para poder decirles el error exacto que me daba. Huy, Quic, mira, que ahora sí se conecta. Vale, había sido una desconexión puntual y llevamos 20 días sin internet porque somos gilipollas.
4.- Y última, que ya me está dando pereza. Hace un año contratamos la conexión a internet, con la oferta de tarifa plana en llamadas. Hemos tenido mil problemas, llamado veinte veces para solucionarlo, he realizado la dichosa grabación de las pelotas veinticinco veces.... Antes de verano, llamé y me dijeron que con el tipo de conexión que tenía ya no me podían dar la tarifa plana en llamadas que tenemos contratada pero que nunca hemos disfrutado (tampoco pagado, para qué negarlo), pero que si cambiabamos la conexión a una mejor y más cara, pues ya sí. Me dejo engañar y les digo que vale, y, como nos ibamos de vacaciones al día siguiente, quedamos en que en septiembre les llamo y acabamos la operación. ¿Habeis llamado vosotros? Pues yo tampoco.
Conclusión: un año después de contratar el servicio con otra compañía, yo le sigo pagando las llamadas a Timofónica.
El sábado, Quic y yo nos reíamos pensando en estas cosas. Pero es que tenemos más moral que el Alcoyano, porque, vamos, el tema es para mear y no echar gota.

18.9.06

El ciego del subnormal.


Este ha sido, por motivos que no voy a hacer públicos (al menos, no por este medio) uno de los peores fines de semana de mi vida Empezó dejándonos sin esos tres días de playa y relax que teníamos programados y siguió con mucho estrés, mucha tensión, mucha responsabilidad, mucha preocupación, y muy pocas (pero muy pocas) horas de sueño.

Para relajarnos de todo eso, el domingo decidimos tomarnos unas horas de descanso e irnos a la casa de campo a comer, con colegas, con sus hijos, con sus perros... Pero no iba a ser la comida bucólica que esperábamos porque estaba claro que este no era mi fin de semana, pero yo no me había percatado de ello.

Salimos de casa, dispuestos a pasar unas horas estupendas, y ocurrió el primer desastre: Mari Puri no arranca, se ha quedado sin batería (de flipar, porque estando quieta todo el mes de agosto tenía la batería como una rosa, y este fin de semana, que ha estado de un lado para otro, decide quedarse sin batería). Llamo a mi hermana: "Oye, que no vamos, que estoy sin batería y voy a llamar al RACE". "No llames, que seguro que tardan un huevo en ir. Voy para allá y le ponemos las pinzas, que tardamos menos".

Vienen, ponemos las pinzas y... nada. La batería está tan descargada que no sirve de nada. "Mira, que le den. Nos vamos en tu coche y ya me preocuparé de llamar al RACE esta noche".

Nos vamos, nos perdemos gracias a Gallardón y a sus zanjas. Nos pilla el atasco del siglo, pero no desistimos y por fin llegamos a la casa de campo. Hemos quedado en el lago pero... oh, mierda, la casa de campo está cortada, y desde dónde hemos entrado no se puede llegar al lago. Llamamos a aquellos con quienes hemos quedado: no hay problema, no llegamos tarde, llevan una hora perdidos por la M-30.

Tras vueltas y vueltas, y atascos y atascos, nos reunimos todos en el lugar convenido. Eran las 16:30h y a las 17:30 h. teníamos que irnos a ocuparnos del asunto que nos ha traído de cabeza el finde, pero, mira, al menos tenemos una hora de relax.

El coche estaba aparcado en una calle cortada, y no sabíamos como salir de la misma. Mi cuñado: "da la vuelta y sal por esta misma calle" Mi hermana "no, es dirección prohibida" "No puede ser dirección prohibida, porque la calle está cortada y por algún lado hay que salir" "Bueno, lo que tú digas".

!0 metros más allá, nos paran los municipales "señora, iba usted en dirección prohibida" "ya, verá, es que la calle está cortada y no sabía por donde salir" "tenía usted una salida un poco más allá" "ah, es que como había una señal de calle cortada..." "Documentación del vehícuo, por favor" "Tenga" "¿Permiso de conducir?" "Huy, pues no lo llevo encima" "Dejeme su DNI"

Se va el munipa... mi hermana se caga en todo lo cagable, principalmente en mi cuñado y toda su familia... vuelve el munipa "lo dejo en un aviso, pero acostumbrese a llevar el permiso encima y cuidado con las señalizaciones".

Buff, menos mal. Vámonos, anda, que ya se nos ha hecho tardísimo.

Parece que no podía pasar nada más. Pero no canteis victoria demasiado pronto. Nos paramos en un semáforo y el vehículo de delante (bueno, su conductor) decide que quiere aparcar en un hueco que hay al lado de nuestro coche, así que empieza a maniobrar hacia atrás sin mirar si algún coche le impide el paso y sin, por supuesto, darnos tiempo a recular para dejarle el sitio libre.

Aún no sé cómo, pero el tio consiguió meterse en el aparcamiento sin darnos. Y entonces mi cuñado hizo lo único que nos ha hecho reir este finde. Le miró y, aturullado, le dijo "¿Tú eres el tonto del culo o el ciego del subnormal?". No sé si fue tan gracioso, o fue la tensión acumulada, pero a todos los del coche se nos saltaron las lágrimas y no paramos de reir en un buen rato.

Bueno, ya no puede pasar nada más. Sigamos el atasco hasta atocha, dejemos a Quic en el tren camino a casa y los demás encaminemonos a nuestro destino, que ya vamos tarde que te cagas.

Dejamos a Quic y.... oh, horror, la castellana está cortada. Media vuelta, atasco infernal, desesperación ¿qué más puede pasar?. LLegamos a nuestro destino a las 19:30 h. y parece que mi mala suerte se ha quedado en el coche, por fin.

Pero no, Quic me llama y me cuenta que se ha ido sin llaves y no puede entrar en casa. ¿Es o no es para ahorcarse?

Al menos, cada vez que me acuerdo del ciego del subnormal, me descojono.

14.9.06

Urgencias.


Me confieso una verdadera enferma, psicópata y obsesivo – compulsiva en lo que a series se refiere. Son muchas las series de TV que me apasionan, bastante las que me gustan y prácticamente todas soy capaz de tragármelas un día tras otro aunque me parezcan patéticas. Así, por ejemplo, de Hospital Central habré visto no menos de 10 capítulos y me parece una de las peores series que jamás se han emitido.

He de reconocer que en algunas ocasiones he llegado a avergonzarme por mi afición a las series, por ejemplo en estas vacaciones, en las que, con tanto tiempo libre, me aficioné a Los Serranos y llegué a tragarme 8 capítulos seguidos. Al final, hasta me reía a carcajadas. Un drama, vamos.

Pero, respecto a otras series, me siento muy orgullosa de declararme fan incondicional. Y una de ellas es Urgencias, la serie entre las series. La mejor serie de la historia de la TV, sin duda alguna.

Y si me siento orgullosa no es sólo porque la serie sea realmente cojonuda, que lo es. Es una serie con la dosis justa de emoción, con esos capítulos de inicio de temporada en la que todos estaban a punto de morir o de matar que te enganchan para el resto del año. Tiene también la dosis justa de cursilería, con las relaciones entre los distintos personajes. La dosis justa de dramas, con muertes de las que nunca nos recuperaremos. Y la dosis justa de humor, con ese Dr. Romano, que hasta cuando drámaticamente salió de la serie, lo hizo de forma graciosa.

Por otro lado, las tramas son siempre interesantes, los movimientos de cámara cojonudos, y, según me confirmaba el otro día una amiga médico, unos guiones muy verosímiles.

Pero como digo, no me siento orgullosa de ser fan de Urgencias porque sea una buena serie, sino porque, gracias a TVE, para seguir Urgencias con regularidad hay que echarle dos cojones y un palillo.

Jamás entendí que una serie tan buena sea tan maltratada por nuestra querida televisión pública. Conozco gente que no la ha visto, o que es incapaz de seguirla, pero no conozco a nadie que la haya visto y no le haya gustado, y sin embargo, TVE le da un trato horrible.

Hace por lo menos 10 años que la emiten sin horario fijo, sin día fijo. Lo mismo te la ponen a las 00:15 h de un martes, que a las 01:25 h de un jueves, que a las 02:35 h. de un sábado. Algo así como con Días de cine, vamos.

Durante unos años, cada principio de temporada la empezaban a poner en prime time, a las 22:00 h de un miércoles, por ejemplo. Y tú pensabas, coño, ya era hora de que se dieran cuenta de que Urgencias es mucho mejor serie que Hostal Royal Manzanares y/o Ana y los 7 (suponiendo, que es mucho suponer, que tales engendros merezcan el calificativo de serie).

Pero tu gozo en un pozo cuando llegaba el miércoles siguiente, y a las 22 h te plantabas delante de la tele y ... a) tenías un interesantísimo Belice – Trinidad y Tobago, sub – 20 clasificatorio para el mundial 2038, b) te encontrabas con los mejores momentos de Lina Morgan en “La tonta del bote”, c) Te deleitabas con la decimocuarta gala “Murcia, que bella eres”.

¡Iros a tomar por culo, hombre ya!

Mi teoría es que, dado que los fans de Urgencias somos seres inteligentes y, por tanto, somos fans incondicionales, y dado que decidieron ponerla en un horario decente cuando habían emitido ya unas cuantas temporadas (y, por tanto, la gente que no había visto éstas, se veía ya incapaz de empezar a seguirla), el resultado fue que la serie tenía la misma audiencia a las 22 horas de un miércoles que a las 03:27 h de un lunes, fenómeno que, sin embargo (y vaya usté a saber porqué) no ocurre con “Murcia, tenemos un problema”.

Finalmente, los señores simpáticos que deciden la parrilla del Ente Público, han tenido a bien, pese a que hace ya muchísimo tiempo que finalizó la última temporada emitida (tanto que ni me acuerdo), no anunciar siquiera si piensan emitir la siguiente. De cuando piensan emitirla, ni hablamos.

Y yo, que tengo en casa, grabados, pendientes de ver, 4 capítulos de 24, 4 de la Casa Blanca y unos 5 de perdidos; que tengo pendiente de bajarme Prisión Break, para echarle un ojo; que tengo por ahí dos dvd’s que nos pasó una amiga de The Young Ones; que también sigo fielmente Anatomía de Grey, Mentes Criminales y Entre Fantasmas; que hoy a las 22 h. no me pierdo el capítulo de Médium que en el anuncio parecía interesantísimo, que seguiré en cuanto empiecen las nuevas temporadas de Alias y de Mujeres Desesperadas... con eso y más, tengo un mono de Urgencias que no me cabe en el cuerpo.

¿Qué me pasa, doctor?

12.9.06

Coleccionables.


En las tres últimas semanas del verano, además de dedicarme a leer y a contar el viaje a NYC, vi mucha, pero mucha, tele.
Aparte de flipar con lo mala que es la programación veraniega, de llegar a corromperme tanto como para reirme viendo los Serrano, y de convertirme en un experta en Waterpolo Playa, me quedé alucinada con la cantidad de colecciones de las cosas más inimaginables que se anuncian en la tele.
Si se anuncian es porque se venden, si se venden es porque la gente los compra. ¿La gente los compra? ¿Y luego los tiran, o los dejan en casa acumulando polvo en los estantes?
Éstas son algunas de las colecciones que, inexplicablemente, se venden en este país.
A) Editorial Planeta de Agostini:
1. Damas de época. (No sabemos de cuál, pero de alguna época)
2. Relojes de época. (Se ve que lo de "época" viste mucho)
3. El fascinante mundo de los relojes. (No sabemos si incluye los de época o no)
4. Abanicos de colección.
5. Luxury Fragances. (¿La gente las usará o dejará que se avinagren?)
6. Sacacorchos antiguos.
7. Princesas Disney de porcelana. (Las madres las compran para sus hijas pero no se las dejan tocar por si se rompen)
8. Construye tu robot.
9. Construye y pilota tu helicóptero radiocontrol.
10. Construye y pilota fantástico Ferrari.
B) RBA ediciones.
1. La energía de las piedras. (¿Te dan las piedras, o sólo su energía, metida en un frasquito?)
2. Bichos.
3. Coches de época. (Y dale con la época)
4. Minerales de gran tamaño. (Éstos sólo los compran los que tienen casa de tamaño igualmente grande, digo yo)
5. Juguetes de antaño (¿Y coloniales?)
6. Chapas de cava. (Sin comentarios)
C) Ediciones Altaya.
1. Furgonetas de antaño. (¿Qué coño quieren decir con antaño? ¿Lo mismo que con época?)
2. Las plumas de los grandes escritores.
3. Lances y figuras del toreo.
4. Crea y decora tu casa rústica.
5. Crea y decora tu casa rústica mediterranea. (Ah, bueno, si es mediterranea...)
6. Monta y pilota tu FOKKER DR. I BARÓN ROJO de radio control. (Con ese nombre tiene que ser pecado o algo, no me jodas).
7. Total Tunning Radio Control. (Estoy por regalárselo a Quic)
D) Y, por último, mis favoritas, de Salvat.
1. Claves y secretos del Tarot. (Regalan una verdadera baraja de Tarot con cada entrega. Y digo yo, qué coño haces luego con 25 barajas de tarot)
2. Navajas artesanales y oficios.
3. Relojes de museo. (Por si no te sientes satisfecho con la colección de relojes de época y del fantástico mundo de los relojes)

2.9.06

NYC VII y Final.



VIERNES 11 DE AGOSTO DE 2006: CENTRAL PARK – MET – COMIDA EN LEXINGTON AV. – HOTEL – RUCKER – CENA – COPAS

Empezamos el día paseando por Central Park, por la zona que, en honor a John Lennon, se llama Strawberry Fields. Por fin hoy encontramos la estatua de Alicia en el País de las Maravillas, y la de Hans Christian Andersen.

La gente es muy maleducada, y los niños hijos de padres maleducados, son más insoportables si cabe, por todo lo cual fue imposible hacerme una foto yo sola con Alicia, así que como recuerdo tengo una foto en la estatua con dos niños feos detrás con cara de “a ver si esta tía se marcha ya”.

Después fuimos al MET, dónde decidimos separarnos para economizar el tiempo, pues cada uno tenía ganas de ver cosas distintas. Nuevamente, tratándose de arte, dejaré que la crítica la haga Quic si quiere.

Yo, que soy mucho más banal, destacaré que un cuartucho del museo estaba dedicado a tienda de oportunidades, dónde podías comprar libros, posters, juguetes, recuerdos… que, por ser viejos o estar un poco estropeados, eran baratísimos. Nosotros adquirimos un reloj de pared de lo más chulo.

Quic me mataría si no hiciera mención a los cuadros de muñecas de Rosenquist, que le dejaron absolutamente flipado. Yo creo que lo que más me gustó fue la zona de esculturas, aunque flipé con lo pequeño que el El Pensador.

A la hora convenida nos encontramos en las escaleras exteriores del museo, y nos dirigimos a una hamburguesería supuestamente famosa que venía reseñada en nuestra guía. Lugar imprescindible en todo viaje friqui a NY que se precie: “Lexington Candy Shop" en la esquina de Lexington Av. con la E83St.


Típica hamburguesería de película, con su pared a rayas, sus taburetes, sus paneles separadores entre las mesas… no sé como describirla mejor, pero si sois seres dignos de atención, sabréis a qué me estoy refiriendo (Y si no, tal vez os ayude la foto).

De allí fuimos al hotel a cambiarnos y volvimos a aventurarnos camino al Rucker, a ver si esta vez teníamos más suerte y conseguíamos ver un partido decente. Pero no, vimos niños y más niños, qué se le va a hacer.

Eso sí, como esta vez habíamos dejado los prejuicios en casa, no pasamos nada de miedo. Como en nuestro barrio íbamos los dos más chulos que un ocho. Qué coño, que somos de Vallecas (bueno, yo lo soy sólo de adopción, pero algo es algo).

Una vez comprobado que no había partido ni ná, nos fuimos a la tienda NBA a ultimar unas compritas y quedamos con Mil y V., amigos de Quic que, casualidades de la vida, estaban también en NYC. Tuvimos una cena de lo más agradable, contándonos mutuamente en qué nos habíamos fundido la pasta y de camino adónde nos había salido esta última ampolla.

Una vez nos despedimos de Mil y V., Quic y servilleta nos encaminamos hacia nuestra primera y única noche de copas en estos lares. En la guía venían recomendados un par de garitos que tenían un lounge en el que se podía fumar, y como para mi cubata – cigarro son entes inseparables, allá que nos dirigimos. Pero resulta que no se podía entrar con zapatillas (no conocen aquí a esos chicos tan majos del El canto de loco) y claro, nosotros, como que no.

Empezamos a dar vueltas y finalmente encontramos un sitio en, creo, Ámsterdam o Columbus Av., que tenía buena pinta. Tras descubrir que los cubatas de ron no eran su fuerte, me pasé, siguiendo el ejemplo de Quic (que siempre tiene mejor ojo para esto de las copas) a los mojitos. Nos tomamos unos cuántos, no sabría precisar y nos fuimos a dormir (la).

A destacar el hecho de que, con mi escaso (más bien nulo) nivel de inglés, fui perfectamente capaz de mantener la típica conversación de cola de baño de chicas.

- ¿Esta ocupado?

- Sí.

- ¿Seguro?

- Sí.

- Tarda mucho ¿no? Porque lleva un rato sin avanzar la cola.

- Sí.

- No entiendo como algunas tardan tanto, yo no tardo casi nada.

- Ya.

Supongo que adivinareis cual de las dos interlocutoras era yo.

SÁBADO 12 DE AGOSTO DE 2006: TIENDA ADIDAS – LISBOA – MADRID – BARCELONA

Nos despertamos con el tiempo justo para ir a la tienda adidas a intentar comprarnos una bolsa deporte. La necesitábamos para poder traer de vuelta todas las cosas que habíamos comprado, y eso que nos habíamos llevado una maleta vacía a tal fin, que resultó ser claramente insuficiente.

La compramos y Quic aprovechó para comprarse por fin las zapatillas adicolor de la rana Gustavo, que las llevábamos viendo todo el viaje pero nunca tenían de su número. Curiosamente, no las tenían en a tienda adidas, sino en otra tienda de zapas que había al lado.

Volvimos al hotel, terminamos de hacer las maletas y bajamos a esperar a Marco, que el día anterior nos había llamado (ojo, a las 7 de la mañana) para decirnos que nos recogían a la una de la tarde (nuestro avión salía a las seis y media) para llevarnos a Newark.

Íbamos un poco acojonados, porque dos días antes habían cogido a los supuestos terroristas en Londres, y las medidas de seguridad se habían multiplicado por diez mil. De hecho, el día anterior habían desalojado Newark por culpa de un paquete “sospechoso”.

Lo hicimos bien, porque facturamos todo excepto mi bolso (que iba lleno de libros) y el portátil, así que pasamos el control de seguridad en cinco minutos (no había ni colas para pasarlo), eso sí, lo pasamos descalzos, y yo sin calcetines (cosa de llevar sandalias, leñe) y creo que me traje todas las bacterias de la moqueta del aeropuerto adheridas a las plantas de mis pies.

El viaje pasó bien, comida, Perdidos, lectura, dormir, comida, aterrizar. Directamente nos metieron en un coche en Lisboa, nos llevaron a pasar el control de pasaporte y vuelta a otro avión rumbo a Madrid.

Una vez aterrizamos fuimos a casa de mi madre, a verla, recoger algo de comer y, lo más importante, la cinta donde mi querida madre me había grabado los tres primeros capítulos de 24.

Tras un rato de charla nos fuimos a casa, deshicimos maletas, las hicimos de nuevo, comimos, Quic se durmió en un sillón, yo vi los tres capítulos de 24 (parándolo una vez para dar una cabezada de 30 minutos), y vuelta al taxi, y vuelta al aeropuerto, y un nuevo avión rumbo a Barcelona.

Tras intentar colarnos en casa de los vecinos por razones que no vienen al caso, llegamos al piso que habíamos alquilado a eso de las once de la noche del domingo día trece (del hotel de NY habíamos salido a lasa 13 h. del sábado) absolutamente reventados, pese a lo cual le eché dos huevos y me pegué dos capítulos de 24 antes de dormirme.

31.8.06

NYC VI: Greenwich Village - Tribeca - Soho

(Y vuelta la burra al trigo: vuelvo a no poder colgar fotos)

JUEVES 10 DE AGOSTO DE 2006.
Empezamos el recorrido de hoy en Washington Sq., delante de cuyo arco se despidieron Harry y Sally en Cuando Harry encontró a Sally y en el centro de cuya fuente vimos a unos españoles rodando no sabemos si un video musical, un anuncio, un corto, un peli o algo.

Recorrimos Greenwich Village paseando sobre todo por Thompson St., una calle súper chula llena de tiendas de ajedrez, en muchas de las cuales la gente se reúne a jugar previo pago de un dólar. Además, en las tiendas tienen ajedreces muy originales: de Scooby Doo, de Alicia en el Pais de las Maravillas, de El Mago de Oz… y de temas más serios en los que ni siquiera me fijé.

Después pasamos por el Café Wha?, local de conciertos muy de moda en los 60 y en el que empezaron su carrera diversos artistas, el más destacable, Bob Dylan. Después pasamos por una famosa taberna clandestina en la época de la prohibición, pero ahora el edificio está siendo rehabilitado y con los andamios no es que pudiéramos ver nada.

Acabamos de recorrer el Village en una plaza a destacar porque en ella hay unas estatuas de dos parejas homosexuales, y otra de una señor que no recuerdo cómo se llamaba pero que es famoso, entre otras cosas, por ser el que acuñó la frese “El indio bueno es el indio muerto”, muy majo él.

Después paseamos por Tribeca y por el Soho, de los que no tengo anécdotas culturales que contar, porque este recorrido lo hicimos por nuestra cuenta, sin guía. A destacar que buscamos el “Tribeca Film Center” y, aunque supuestamente estuvimos al lado, no lo encontramos.

Decidimos acabar la tarde tomando una cervecita en el sitio del muelle que nos había gustado el otro día. Caminando hacia allí empezó a chispear y Quic estuvo muy avispado sugiriendo que nos resguardáramos, porque fue meternos en una heladería y empezar a caer la chupa del siglo.

En un momento que amainó pasamos a resguardarnos en una librería y luego en los muelles. De tomar nada nos olvidamos, pero como parecía que había parado decidimos ir a Times Sq. dónde descubrimos la tienda “Bubba Gump Shrimp Co.” (¿Os suena? Pensad en Forrest Gump) dónde nos volvimos locos a comprar.

De allí a Columbus Circle, donde compramos unos perritos y nos los comimos en la entrada sur de Central Park. Empezó a llover de nuevo y nos fuimos al hotel.

Como no paraba de llover a mares, decidimos comprar unas hamburguesas y cenar en la habitación, donde no recuerdo si vimos unos Perdidos, o Un franco catorce pesetas.

30.8.06

NYC IV y V.


MARTES 8 DE AGOSTO DE 2006: MIDTOWN MANHATTAN – ONU – NY DE LOS INMIGRANTES.

Tras el desayuno habitual comprado en el badulaque nos dirigimos al Midtown Manhattan a patear un poquillo. La idea era ir al MOMA, pero cuando llegamos allí resulta que los martes estaba cerrado, así que decidimos emplear la mañana en ver unos cuantos sitios sueltos que nos interesaban, para por la tarde ir a lo que en nuestra guía se llamaba el NY de los inmigrantes.

Empezamos por el Empire State Building, al que se supone que todo turista ha de subir una vez en la vida para contemplar las vistas de la ciudad. Yo no haré eso jamás, porque mi vértigo y yo somos así de patéticos, qué se le va a hacer.

De allí caminando a Grand Central Terminal, a flipar un poquito recordando a Elliot Ness y la famosísima escena del carrito de bebé. Y a la ONU, a fardar de ciudadanos del mundo intelectuales y gafapastas, y a que Quic hiciera verdadero arte fotografiando las banderas.

Ya desfallecidos paramos a comer y una vez repuestas las fuerzas nos dirigimos a Chinatown, previo paso por la US Courthouse, y por el lugar en el que se encontraban los cinco barrios o pueblos que se reflejan en Gangs of New York. Lugar que, sin mi guía a mano en este momento, no sé ni nombrar ni describir con propiedad.

Me flipó Chinatown, me quedé impresionada, no lo imaginaba así, tan, tan, tan… chino. Ahora, que no es por comentar, ni por insultar gratuitamente, ni nada, pero hay que ver qué mal huele Chinatown, joder.

A destacar el hecho de que presenciamos una pelea entre un chino delgaducho y un chino más grande y borracho. Expectantes ante la posibilidad de presenciar un rollo ninja nos quedamos un ratillo observando, pero todo quedó en eso, meras expectativas.

A continuación nos pateamos Little Italy (en la foto), un derroche de colorido, pizzerías, tratorías y horteradas… muy italiano todo.

Allí compramos unas maravillosas estampas de El Padrino y de Scarface. Porque estos italianos están tan orgullosos de su mafia, y les es un negocio tan provechoso, que todas las tiendas estaban llenas de merchandising de Scarface e imágenes de Tony Montana, quien, si no me equivoco yo mucho, de italiano no tenía nada.

En fin… Acabamos el tour del NY de los inmigrantes (por el que Marco te cobraba 75 dólares por cabeza) pateándonos un poco de zona judía, llenita llenita de galleteros, y haciendo unas estupendas fotos de contrastes de los suburbios con el Empire State.

Nos pasamos por la tienda del Madison Square Garden, no para comprar compulsivamente, sino para hablar con el gerente de la misma, que es español y todo un centro de información en lo que a ver basket en NY se refiere. Pero no estaba, así que quedamos en volver al día siguiente.

Al hotel, cambiarnos, ducharnos e intentar nuevamente cenar en el Tokio Pop, que esta vez estaba lleno. Fuimos a un restaurante que había enfrente pero que no recuerdo cómo se llamaba, ni tampoco qué cenó Quic. Sólo recuerdo que yo tomé un pollo demasiado especiado. Recuerdo también que, tras esperar un rato en la barra para conseguir una mesa de terraza, resultó luego que, por extrañas y ridículas razones que no alcanzo a comprender, en las terrazas tienen zonas de fumadores (que no suelen ser más de tres o cuatro mesas) y el resto de la terraza es de no fumador. Dada mi suerte, por supuesto me tocó una mesa de no fumadores y vi mi gozo hundido en un profundo y mugriento pozo.

MIÉRCOLES 9 DE AGOSTO DE 2006: MADISON SQ- CHELSEA- MOMA – RUCKER

El tour del miércoles empieza donde terminó el del martes, en el Madison Sq. Garden buscando información sobre basket urbano. D.G., el gerente de la tienda del Madison, fue muy amable con nosotros, como por lo visto lo es con todo el que va a pedirle ayuda. Nos explicó cómo llegar al Rucker, uno de los playgrounds más famosos de NY (aunque un libro que se compró Quic – sobre playgrounds – no incluía éste entre los cinco mejores de Estados Unidos), que está en Harlem, concretamente en la W155St con la 8ª Av.

Una vez con la información pertinente bien aprendida, nos fuimos a dar una vuelta por el barrio de Chelsea, el barrio gay de NY y el centro de las galerías de arte, después de que los artistas más importantes dejaran el Soho debido al encarecimiento de los alquileres.

El tour por este barrio empezó en el Hotel Chelsea, famoso por muchísimas cosas entre las que destacaremos que en él se rodó la peli “León, el profesional” (lo que me acordé de ti, hermanita). Caminamos mucho por este curioso barrio, repleto de galerías de arte situadas entre talleres mecánicos.

Al final del recorrido nos encontramos con un cartel en una pared que rezaba “Viva Pedro” y anunciaba un ciclo de pelis de Almodóvar. Lo cual nos provocó un shock del que debíamos recuperarnos, o no, el caso es que acabamos en una terracita tomando una cerveza.

De allí al MOMA, pasando por el Radio City Music Hall y comiendo unos estupendos perritos en la puerta. Como esta vez el museo sí que estaba abierto, pues pagamos religiosamente y entramos.

Yo no tengo ni puñetera idea de arte, y de arte moderno aún menos, así que la crítica intelectual se la dejaré a Quic, para el caso de que alguna vez en su vida quiera actualizar su blog.

Sólo diré que casi muero de una pulmonía, porque estos señores no tienen ni puta idea de lo que significa moderar un poco la temperatura del aire acondicionado, y una es tan espabilada que en plena ola de calor no se le ocurrió meter en la maleta algo con lo que resguardarse de la gélida temperatura del interior del museo.

Una vez finalizada la visita express (tampoco puedes pegarte días enteros en el museo, cuando tienes una semana para exprimir NY al máximo) salimos a disfrutar del calorcito de la calle.

Volvimos a Penn Station y cogimos el tren D, camino de W155 St., con tiempo de sobra, porque D.G. nos había explicado que esta tarde había un partido de la liga del Rucker, y que había que estar allí una hora antes si querías coger sitio.

Pero, oh maldición, resulta que el tren D por las tardes es express, y no para en todas las estaciones, entre ellas, casualidades de la vida, en la 155. Y allí que estábamos Quic y yo, en un tren en el que no había más de 10 blancos, adentrándonos en Harlem, a escasas horas de anochecer, sin saber dónde tendría a bien parar el conductor y sin saber qué tren no-express teníamos que coger luego para volver, bien al Rucker, bien al hotel.

Y en estas que un chico que había estado oyéndonos discutir sobre nuestras posibilidades de sobrevivir, se nos acercó y nos preguntó a dónde queríamos ir. Nos explicó lo de que el D por las tardes era express, y que en la primera estación que parase nos bajásemos y cogiésemos en sentido contrario el tren B, que hace el mismo recorrido que el D, pero para en todas las estaciones.

Eso hicimos y por fin llegamos al Rucker, temiéndonos que no encontraríamos sitio ni de coña, porque llegábamos mucho más tarde de lo previsto.

Salimos y nos encaminamos a la cancha, que estaba prácticamente vacía, nos sentamos en la grada sol (que es la que estaba vacía, porque nos daba algo más que respeto sentarnos en la de sombra en la que sí había gente – téngase en cuenta que éramos los únicos blancos en kms. a la redonda, y cantaba que éramos unos pobres pardillos de turismo-). Nos sentamos… esperamos… flipamos viendo cómo juegan al baloncesto los niños (y ojo, las niñas) en este lugar… seguimos esperando…oyendo constantes sirenas de policía… acrecentando poco a poco nuestra sensación de estar en la auténtica ciudad sin ley… y sin gente blanca (miento, vimos dos blancos en toda la tarde - por cierto, uno de ellos creemos que era el que hace de novio de Amèlie -)… y tras horas de que, en realidad y pese a nuestros temores y prejuicios, no pasara nada más allá de gente yendo y viniendo (estamos convencidos de que había un partido programado y se había suspendido, porque mucha gente venía, esperaba, hacía una llamada y se largaba), nos piramos al hotel.

Nos cambiamos y, por fin, conseguimos cenar muy ricamente en el Tokio Pop.