12.6.08

¡Grande!

Venía al curro escuchando la radio, La ventana de la SER, por dar más datos, y estaba Javier Cansado (entre otros) entrevistando a...

¡
Manuel - Campo - Vidal! ¡El tío de las corbatas!

Me ha parecido la bomba.




29.5.08

Me veo obligada a ponerme seria



Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos.

Solo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.

Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas…

Lo llamo dulcemente: ¿Platero?, y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal…

Come cuando le doy.

Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar, los higos morados, con su cristalina gotita de miel…

Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña…; pero fuerte y seco por dentro, como de piedra.

Cuando paseo sobre él, los domingos, por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo:

-Tien´asero…

Tiene acero. Acero y plata de luna, al mismo tiempo.”


Hoy se cumplen 50 años de la muerte de Juan Ramón Jiménez, y no se ha realizado ni se realizará ningún acto a nivel estatal en su memoria.


En fin... no parece necesario decir mucho más.

20.5.08

... podría llover.



De verdad que lo que no me pase a mí, no le pasa a nadie.

La historia es que la noche del miércoles 7 de mayo dejé a la pobre Severa Moto en la puerta del despacho, porque llovía. Y como salí corriendo bajo la lluvia, se me olvidó candarla, bloquearla y hacer cualquier acto que pudiera impedir, o cuando menos dificultar, que me la robaran.

El jueves 8 de mayo tuve un día complicado entre entrevistas de curro y vistas judiciales, y ello conllevó que no fuera hasta las siete de la tarde cuando me di cuenta de que me la habían robado.

En ese momento me encaminaba a una noche de cena y teatro con Quic, y decidí que no tenía sentido jodernos la noche, así que me callé cual putilla y disfruté de la velada. Al salir del teatro Quic me dice que estoy seria, y se lo cuento.
Decido que vamos a casa y pongo la denuncia por teléfono. Pero, al llamar, el Sr. Policía me dice que mejor me acerque a una comisaría, porque las denuncias telefónicas no son válidas hasta que no vas a comisaría a firmarlas, y que no vaya a ser que hagan un estropicio usando mi moto y yo sea responsable por no haberlo denunciado (en este punto, agradecería que alguien me explicase para qué coño sirve el servicio de denuncia telefónica).

Total, que como no sé dónde está la comisaría de mi barrio, para acudir a la cual ha de cogerse el coche, y es la una de la mañana, decido que, total, cojo el coche para ir a la de Chamberí, que es la que conozco de toda la vida.

Cuando estoy llegando a la comisaría, ya que mi despacho está cerca de allí, se me ocurre dar un par de vueltas por la zona, no vaya a ser sólo una gamberrada o a ver si hay suerte o yo qué sé qué pálpito me dió.

Efectivamente, me encuentro a Seve tirada a una manzana del despacho, quiero ver si está bien, y dejarla candadita y esas cosas, pero me he dejado las llaves en casa (yo iba a denunciar, no a encontrar la moto). Total, que vuelvo a casa, cojo las llaves de la moto, y Quic, que el pobre no puede dormir, decide venirse conmigo.

Llegamos de nuevo a la moto: tiene el frontal fuera de sitio, no ha sido una gamberrada, han intentado robarla y por lo que quiera que sea la han dejado allí. Pruebo la moto, no va el arranque automático, ni los intermitentes, ni el claxon, pero arranca. Decido dejarla allí candada y al día siguiente ya se verá. Quito la llave del contacto...y... ¡no se para! Yo con la llave en el bolsillo, y la moto arrancada. Para mear y no echar gota.
Pues nada, a llamar al RACE, que dicen que tardarán entre 30 y 40 minutos.

Tras treinta minutos me llama el mecánico y me dice que le han dicho que estoy en una esquina entre dos calles que según su mapa no convergen en ningún punto, así que mejor le diga yo dónde estoy. Efectivamente, tenía el hombre mal el nombre de las calles. Total, que me dice que llega en 20 minutos.

Ahí seguimos esperando, cuando para un coche al lado de Mari Puri y a escasos metros de Seve, se baja una chica y Quic me dice "Att, esa tía está desnuda".

Me doy la vuelta y veo a una tía en tanga que se mete en la parte de atrás del coche, mientras el conductor hace lo propio por el interior... ¡y empiezan a follar! Ole, ole y requeteole.
No sé cómo lo hacen, pero lo mejor es que cada diez minutos les salta la alarma del coche y se les encienden los cuatro intermitentes. Eso es pasión, y lo demás tonterías.

Quic y servidora no dábamos crédito a lo que estaba ocurriendo. Semejante situación surrealista sólo podía superarse si el del RACE llegase con la luces de sirena puestas y parase al lado de los folladores. Eso, lamentablemente, no ocurrió.

Pasan más de 20 minutos y el del RACE no llega. Y en esto que piensas... podría ser peor... podría llover... Y, efectivamente, señores ¡se pone a llover!

En ese bendito momento, llega el del RACE, toca todo lo tocable (menos a la chica del tanga), conecta todos los cables y finalmente sólo se le ocurre quitar la bujía para que se pare. Allí se queda la moto candada y sin bujía.

Son las cuatro y pico de la mañana, nos vamos a casa. Los otros siguen follando.

Al día siguiente le pongo la bujía, me voy al taller y cuando quito la llave del contacto, la moto se para, así, tan normalita. La dejo para que la revisen, tenía un corto simplemente, pero bueno, ya me la han puesto a punto y vuelvo a tener moto.

Si ya lo decía G. el otro día: "ATT y Quic, esos seres expertos en que a última hora de la noche les ocurra algo sorprendente que les impide irse a dormir"

20.4.08

Saturday Night Fever

La noche empezó prometedora: la lluvia y el frío no impidieron que fuéramos a un parque a presenciar el concierto de un grupo cuyo cantante llevaba un trozo digamos que considerable. Pero eso no sería lo más patético de la noche.

Seis participantes en la historia, a saber: Quic, Sue, D., G., Mademoiselle E. y servidora. Los seis nos montamos en Mari Puri y nos encaminamos a la humilde morada de ATT y Quic, previo paso por la gasolinera para el pertinente avituallamiento.

Resumamos: Alcohol, drogas, buena música, agradable conversación... G., Quic y D. enviciados con el GEOMAG... G. se quiere ir, Sue se pone otra copa... G. y D. avisan de que la puerta del baño amenaza con quedar atrancada (lo que descubrieron de algún modo que nunca sabremos)... Todos deciden marcharse, Sue pide un segundo para ir al baño… Sue se queda encerrada en el baño.

Sí, señores, son las 4:30 de la madrugada. Estamos todos más o menos borrachos, y Sue está encerrada en mi cuarto de baño.

Tras un pequeño intento de sacarla de allí, llamamos a un cerrajero de urgencia, que nos avisa de la barbaridad que, como mínimo, nos va a cobrar por salir a la calle a esas horas. Decidimos que somos más machotes que nadie, y que no hay cerradura que se nos resista.

Desmontamos la cerradura por fuera mientras Mademoiselle E. le da ánimos a Sue desde el jardincillo de la comunidad, a través de la ventana del baño. Le pasamos a Sue el destornillador, mientras ella nos pasa la llave ¿allen? que estaba guardada en el mueble del baño.

Los tornillos no salen, intentamos hacer palanca, el marco empieza a resquebrajarse. Vamos entrando y saliendo del jardín. Le damos ánimos e instrucciones a Sue. Rompemos tarjetas de crédito caducadas y dejamos algo chungo el DNI de D. Nos pasamos cigarrillos por la ventana de la cocina.

Empujamos la puerta, damos martillazos aquí y allá. Sue parte el martillo. En un momento dado, Mademoiselle E. (desde el jardín) y Sue (desde el baño) entonan el “cumpleaños feliz” dedicado a Quic. Pero él no se entera porque… ¡se ha quedado dormido en plena crisis!


La puerta está agrietada, el embellecedor descascarillado, la pletina interior torcida, el marco fuera del plano de la pared, Mademoiselle E. reparte cigarros y ánimos bajo la lluvia, G. repite una y otra vez Con que un segundo, ¿eh Sue?... Quic ronca y yo no puedo sino llorar de la risa … de perdidos al río… ¡tiremos la puerta abajo! D. se lanza repetidamente contra la puerta, y rebota contra las paredes y estanterías del pasillo. G. hace lo propio y termina cayendo de culo con notable dolor allá donde la espalda pierde su casto nombre. D. lo vuelve a intentar, y el panel central cede. Conseguimos una raja considerable.


Entra en juego ATT (que ya antes había dado notables caderazos a la puerta) y empieza a soltar patadas a diestro y siniestro, hasta que su pierna atraviesa la puerta. Ahora sí tenemos un agujero de verdad.


D. intenta en vano abrir a través del agujero. Arrancamos un poco más con las manos y hacemos un hueco lo suficientemente amplio para que Sue pueda salir de allí. Primero lo intenta de cabeza, y luego lo consigue sacando los pies. Les echo a todos de casa.
Son más o menos las seis y algo.

Quic sigue roncando. Pero yo he decidido que por mis huevos quito ese maldito picaporte interior. Me meto en el baño por el agujero y tras mucho esfuerzo arranco el maldito tornillo de la amargura. No sirve de nada. El mecanismo está fuera pero la puerta no se abre.

Son las siete y media, mejor me voy a la cama. A las 11 me despierto y empiezo a recoger trozos de madera de toda la casa. Quic se levanta con arcadas, pero no entra por el hueco de la puerta del baño. Cojo unos alicates y empiezo a arrancar trozos hasta que Quic puede entrar.

Por fin llega mi cuñado: ese héroe. En 15 minutos consigue sacar el mecanismo interior de la cerradura y, por tanto, abrir la puerta.
Y en otros 10 minutos consigue un cartón y me lo pone en la puerta para que, provisionalmente, tengamos en el baño un mínimo de intimidad.

En fin, ¿quieren ustedes pasar una noche divertida? ¡Vengan a ATT’s house! Eso sí, vengan ustedes pronto, porque aunque (sorprendentemente) los vecinos no se han quejado, después de lo de anoche no creo que tarden mucho en hacerlo.

3.4.08

Soy una desgraciadita, jo


El sábado empezó a dolerme un pie. El izquierdo, para más señas. Llevaba unas zapatillas preciosas, pero de una calidad... digamos que dudosa, así que achaqué el dolor a tal circunstancia, pensando que se pasaría al día siguiente.

Pero no. Los días siguientes siguió doliéndome el pie cuando lo usaba, pero el resto del tiempo no me dolía. El lunes noté una pequeña inflamación entre dos dedos y, no sé por qué, decidí que debía haberme roto uno de ellos, así que me puse un esparadrapo uniéndolos. Y prometí que iría al médico si el jueves seguía doliéndome. Tenía un marrón de curro encima de la mesa, qué queréis que os diga.

El miércoles al mediodía se acabó el marrón, y en ese momento me percaté de que no me dolía sólo al caminar, sino todo el rato. Y además me dolía bastante.

El miércoles a las seis me fui al traumatologo de una clínica cercana al despacho. Primero me dijo que podían ser tres cosas. Así que me hizo una radiografía para descartar una de ellas. Y la descartó.

Quedaban dos opciones: el síndrome de Ströikrolngêonk (por ejemplo), que es un Sr. que en sus ratos libres hace mesas del Ikea, o una metatarsalgia.

Como resulta que no tengo entumecimiento en los dedos y con la "maniobra de la pinza" me causaba un leve dolor pero no un dolor insoportable, descartó el síndrome Grönholmflinki y se decantó, en principio (ya veremos), por la metatarsalgia.


Siete días de analgésicos, quince de andar con plantillas de silicona (en los dos pies, claro, no quiero que dentro de 15 días vengas con la cadera torcida) y posterior revisión a ver qué pasa.

Cuando le pregunto que a qué puede deberse esto, me dice que a un mal pisotón, una caída, un golpe, andar más de lo normal, un calzado inadecuado, un mal movimiento... y/o... ¡estrés!

De verdad, ha llegado un punto en el que yo creo que en la carrera les enseñan a que, cuando explican las posibles causas de un diagnóstico deben decir: "bla, bla, bla, bla y por estrés".

Es la releche esto ya.

31.3.08

Que soy una niña, leches.


Hace días, semanas o meses (no me acuerdo, qué más da), en una cena, Sue se empeñó en afirmar mi virilidad al intentar que participara en una antológica (y constantemente retrasada) revancha / lucha de sexos alrededor de un tablero de trivial. Venía a decir que yo daba el toque masculino al equipo de las chicas porque, según decía, sé mucho de deportes. Más de lo que debe saber una fémina de bien.

Mi trauma no fue pequeño. Vale que una no sea (ni quiera ser) típicamente femenina. Pero, leñe, tampoco es tan macho como la pintan.

Había olvidado este suceso (tras un gran esfuerzo) , hasta el pasado sábado por la noche.

Salíamos de un garito, Quic y yo, cuando una chica paró a Quic y se pusieron a charlar. Cuando me percaté de ello, di marcha atrás y me acerqué a ellos. En ese momento la chica me saludó efusivamente (denotando que me conocía) y me soltó un: huy, perdona, que no me había dado cuenta de que eras tú, que creí haber visto salir a dos chicos.

Y ahí me vino el "suceso Sue" a la memoria. Y dale con que soy un tio, joder.

Gracias a Dior, el trauma pasó rápida y definitivamente cuando, unos segundos después, recordé que la chica en cuestión era, nada más y nada menos, la hermana de Sue.

Efectivamente, no es que yo parezca un tío, es que las "Sue Sisters" tienen un grave problema de percepción del sexo ajeno. Blanco y en botella.

25.3.08

Y luego se meten conmigo por quedarme sopa en el cine...

Esto es pachorra y lo demás tonterías.

¿Pues no le están juzgando por violación de derechos humanos, acusándole de 21 delitos, y va el tío y se queda sopinstant?

Como diría el otro... ¡manda huevos!

12.3.08

El placer de comer: Hoy, Magro con setas agridulce, o al toque de Jessica.


Voy a contaros esta receta más que nada porque sé que Sue la esperaba hace tiempo (aunque ella misma no recuerde qué concreta receta era la que esperaba)

Pelas una cebolla y la partes en tiras. La sofríes en una olla o cazuela con un chorro de aceite de oliva. Partes unas setas en tiras y las añades a la olla o cazuela, y las sofríes también, claro.

Cuando la cebolla y las setas están casi hechas, añades magro de cerdo en trocitos a la olla o cazuela, y lo sofríes también, que todo hay que decirlo.

Le echas un chorrito de vino tinto y agua hasta que justo lo cubra y añades una hoja de laurel, y lo dejas hervir durante más o menos veinte minutos o media hora a fuego medio.

Mezclas una cucharadita (de las de café) de miel, con dos cucharadas (de las de sopa) de salsa de soja, y se lo añades a la carne cuando esté prácticamente hecha. Le das un último hervor y a comer.

10.3.08

De proporciones va la cosa.


CIU: 774.317 votos, 11 escaños.
EAJ-PNV: 303.246 votos, 6 escaños.
ERC: 296.473 votos, 3 escaños.
IU: 963.040 votos, 2 escaños.
BNG: 209.042 votos, 2 escaños.
CC-PNC: 164.255 votos, 2 escaños.
UpyD: 303.535 votos, 1 escaño.
Na-Bai: 62.073 votos, 1 escaño.


Si esto es un sistema justo y bien proporcionado, que venga Dior y lo vea.

26.2.08

La Soledad del Juzgador

CARSON: Según creo yo, ¿usted tendría la opinión de que no hay libro inmoral?

WILDE: Sí.

CARSON: ¿Puedo tomar esto como que usted cree que El Sacerdote y el Monaguillo no era inmoral?

WILDE: Era peor. Estaba mal escrito.

Efectivamente, eso es precisamente lo que ocurre con La Soledad del Juzgador, de Elisa Beni.

Se ha dicho mucho de este libro. Se ha criticado que se aprovechaba de las víctimas del 11M, se ha insinuado que desvelaba secretos de las deliberaciones del Tribunal, se ha dicho que manchaba el “buen nombre” de los Tribunales de Justicia...

Pues bien, yo me lo he leído. Aun cuando en el fondo me daba algo de repelús, y había algo que me echaba para atrás; finalmente mi curiosidad me pudo, los Reyes Magos evitaron que me gastara dinero en él, y me lo he leído.

En cuanto a la inmoralidad del libro, en fin, a mí me parece que esta Sra. ha sido algo oportunista. El tema estaba aún muy caliente para sacar un libro que, a buen seguro, iba a traer polémica, y bien podía esta buena Sra. haber esperado, cuando menos, a que hubiera sentencia firme sobre el asunto. Incluso un poquito más.

Pero, claro, probablemente, de haberlo hecho así, el tirón (y las ventas) del libro hubieran sido menos. Y, así las cosas, sí, me parece inmoral que esta Sra. se aproveche de su condición de esposa para situarse debajo de los focos (curioso, porque ella misma critica esa actitud en otra gente a lo largo del libro, repetidamente) y recaudar lo que sin duda ha sido un pingüe capital.

Por otro lado, quiero comentar lo de que ha manchado el “buen nombre” de los Juzgados y Tribunales. En efecto, hace criticas importantes. Tampoco tantas, ni para tanto, pero alguna hay.
A mí, personalmente, me parece guay que cuente, como las cuenta, miserias y errores de Juzgados y juzgadores, porque haberlas, haylas, y no creo yo que ese haya de ser un tema tabú, sino todo lo contrario. Y si los jueces se rasgan las vestiduras de ver sus culos al descubierto, que empiecen a cuidarse un poco de hacer bien su trabajo, hombre ya.

Pero no es menos cierto que esta Sra. tenía un puesto que conllevaba encargarse de la comunicación del TSJ de Madrid, y, sinceramente, no parece que escribir un libro criticando aquí y allá a unos jueces y otros, sea muy compatible con lo de dar una buena imagen del órgano cuya comunicación le ha sido encomendada. Así pues, yo creo que tenían motivos para ponerla de patitas en la calle, como así han hecho.

En cuanto a lo de desvelar secretos, sinceramente, y salvo error u omisión (que tengo muy mala memoria) yo creo que no desvela ninguno, al menos, nada de verdad relevante. Lo que pasa es que viste mucho acusarla de tal cosa, y queda mucho mejor desde luego que reconocer que en algún punto te ha dejado en evidencia y eso te jode un montón.

Y ahora, sentado todo lo anterior, quiero exponer lo que yo venía a contar: el libro es una mierda como la copa de un pino. La tía tiene a su disposición una historia de puta madre (será o no inmoral contarla, pero ella tiene una posición privilegiada ante una historia interesantísima) y la desperdicia dedicando 350 páginas a decir que su marido es el más mejor, que qué horror de vida que llevan, que qué esposa tan maja, que cómo y cuánto le apoya...
Y encima lo cuenta de una manera que... en fin, alguien debería decirle a esta Sra. que existen expresiones que significan lo mismo que “en román paladino” y cuyo uso, en aras a evitar reiteraciones, puede aliviar notablemente la nausea del lector.

Y es que ya lo dice Wilde ¿que si lo considero inmoral? Es peor, está mal escrito.

PD. La cita es del interrogatorio de Wilde por Mr. Edward Carson, en el seno del proceso seguido ante el Tribunal Criminal Central de Old Bailey, en Londres, a partir del miércoles 3 de abril de 1895, en el que se ventilaba la demanda que O. Wilde interpuso frente al Marqués de Queensberry, tal y como se recoge en el libro “Los procesos de Wilde”, de Ed. Valdemar 1996, traducción de Ulises Petit de Murat. Libro en el que, todo hay que decirlo, se cargan también un material único e interesantísimo, gracias a una serie de introducciones y explicaciones tan tendenciosas como nauseabundas. Aún así, el genio y el ingenio de Wilde hacen que merezca la pena.

12.2.08

Hombre Topo, tú te lo perdiste.

Y no me vengas con excusas, que ya sabes que son como los culos.









29.1.08

El placer de comer: Hoy, cena rápida de viernes noche.


A ver, que hace mucho que no pongo una receta.

Pelas y troceas un calabacín, una berenjena, media cebolla, medio pimiento verde y dos dientes de ajo.

Lo pones todo en una fuente de horno con un poquitito de aceite. Precalientas el horno (en la función de “calor por la parte de abajo”) durante diez minutos y allá que lo metes. [Obviamente, la acción de precalentado puede simultanearse con la acción pelado-troceado].

Tras un par de minutos de haber metido la fuente en el horno, le añades un chorrito de agua y le bajas la potencia al horno. Después de otros diez minutos más o menos (cuando la verdura parezca hecha), le añades un chorro de tomate frito y queso rallado, y lo dejas otros dos o tres minutillos (hasta que haga chup chup y el queso se funda, básicamente). Cambias el horno a la función de grill, lo dejas un par de minutos más y ya está.

Por otra parte, coges una entraña, y la pones a la plancha vuelta y vuelta (o un par de vueltas más, a gusto del consumidor – aun cuando a mí, hacer mucho una entraña me parece pecado mortal –). Cuando la saques de la sartén le echas un poquito de sal gorda. [Aconsejo ejecutar esta acción cuando todo lo demás esté listo, un minuto antes de sentarse a comer, que comer la entraña fría es como para que te ejecuten lenta y dolorosamente].

Por último, y también por otra parte, te dejas la muñeca durante tres horas intentando sacar de la paletilla ibérica de Navidad lo suficiente para medio llenar un platito de postre. [Obviamente, es aconsejable ir simultaneando esta acción con las anteriores].

Y, hala, una copita de vino para acompañar...

17.1.08

Vayanse a la mierda, hombre, ya.

Algún día publicaré la foto del Friquibelén pendiente, lo prometo, pero hoy no es el día.

Hoy es el día de cagarme en lo políticamente correcto, se siente, es que estoy muy así.

Pensaba criticar el rollo ése de que hay que tener súper presente en nuestras oraciones a las víctimas del terrorismo y que éstas han de tener voz y voto de calidad en las decisiones sobre política antiterrorista y tal. Pero documentándome para el post, me he encontrado con algo que ha evitado que pueda desarrollar el tema más allá de esto:

LA AVT CONSIDERA MUY PREOCUPANTE LA ACTITUD QUE MANTIENEN EL PNV E IU RESPECTO A LOS TERRORISTAS
Madrid, 8 de enero de 2008.-
Tras la detención de dos presuntos etarras en Arrasate, la Asociación Víctimas del Terrorismo considera que la actitud que han mostrado durante las últimas horas el Partido Nacionalista Vasco e Izquierda Unida es muy preocupante y no tiene ningún sentido para la gente de bien que quiere acabar con el terrorismo. Una vez más, estos dos partidos políticos se han mostrado más preocupados por los asesinos que por las víctimas del terrorismo.
A pesar de los informes de la Guardia Civil, avalados por el Ministerio del Interior y que explican cómo sucedió la detención, el PNV e IU-ICV insisten en pedir explicaciones. Consideran más relevantes las lesiones del presunto terrorista, armado en el momento del arresto, que las muertes que podían haber provocado los cientos de kilos de dinamita encontrados tras la exitosa operación del domingo desarrollada por la Guardia Civil. El PNV e IU no mostraron tanto interés ni pidieron explicaciones cuando el ministro del Interior dijo, antes del asesinato de Fernando Trapero y Raúl Centeno, que se había producido un tiroteo.
La AVT vuelve a denunciar la actitud hipócrita que mantienen el PNV e IU-ICV respecto a la lucha contra el terrorismo y a la atención que se merecen las víctimas del terrorismo. Al mismo tiempo, la asociación pide a ambos partidos políticos que confíen en el Estado de Derecho, en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y en la Justicia, instrumentos indispensables para acabar con ETA.


Yo es que lo flipo. Con independencia de los delitos que puedan haber cometido, o no, los detenidos; con independencia de que realmente se produjeran, o no, torturas... Lo que a éstos les parece indignante es que ¡se pidan explicaciones!

Para mear y no echar gota.

Según la AVT confiar en el Estado de Derecho, etc. implica no pedir explicaciones y mirar para otro lado.

Pues verán, Sres. de la AVT, la defensa y confianza en el Estado de Derecho (sí, esa institución a la que Vds., y tantos otros, vacían de contenido a diario) implica, precisamente, poder - y deber - pedir las explicaciones oportunas cuando existen dudas (no hablamos ya de serias sospechas) sobre la forma en que se ha producido un acontecimiento determinado, una acción policial determinada.

El Estado de Derecho, y todo lo que realmente éste contiene, se tambalea cuando, por respeto no se sabe muy bien a qué o quiénes, uno ha de mirar para otro lado y abstenerse de pedir explicaciones ante la posibilidad de que se haya cometido una acción no sólo incorrecta, sino absolutamente deplorable.

Porque la tortura a un detenido (sea éste quien sea, y sea su víctima quien sea) supone una quiebra absoluta de los valores básicos del Estado de Derecho, siempre, claro está, que la misma quede impune, como Vds. pretenden.

Como la rabia, la mala baba y el patidifusismo me consumen, no puedo sino rogarles, Sres. de la AVT, que se abstengan de auto-erigirse en garantes del Estado de Derecho. Y ello no sólo porque ustedes desconocen por completo el verdadero significado y alcance de tal institución, sino porque, además, lo cierto es que son ustedes los primeros que la atacan a diario.

Aunque, claro está, más cierto será que Vds. mismos son conscientes de que las sandeces que dicen no son más que barbaridades (qué importa siempre que suponga una buchaca bien llena). La pena es que siempre hay borregos sueltos que van, y les creen, y además les apoyan. Y seguramente esos borregos de verdad no duerman por las noches pensando en que qué injusto es que los políticos apoyen a los asesinos en lugar de a las víctimas, y que qué horror que nadie se ocupe de proteger a Estado de Derecho, sea ese señor quien quiera que sea.

14.1.08

En sentido homenaje.


Aquí, Madrid, mil novecientos
cincuenta y cuatro: un hombre solo.

Un hombre lleno de febrero,
ávido de domingos luminosos,
caminando hacia marzo paso a paso,
hacia el marzo del viento y de los rojos
horizontes -y la reciente primavera
ya en la frontera del abril lluvioso...-

Aquí, Madrid, entre tranvías
y reflejos, un hombre: un hombre solo.

- Más tarde vendrá mayo y luego junio,
y después julio y, al final, agosto -.

Un hombre con un año para nada
delante de su hastío para todo.


© Ángel González

17.12.07

Friquibelén 2007 - 2008























Falta un primer plano espectacular, que será publicado en breve, cuando el autor finalice su obra y dé el visto bueno.

3.12.07

¡País...!


No me lo invento, lo he leído en El Mundo, El País, Público y La Razón: Las concentraciones silenciosas celebradas a lo largo y ancho del Estado Español, reventadas al grito de ¡Viva España! (un clásico), ¡Traidores, asesinos, fascistas! (y fascinerosos), ¡Rajoy, si apoyas a la Zeta, apoyas a la ETA! (auténticos poetas urbanos, la gente ésta) y, mi favorito, ¡Zerolo, maricón! (muy relacionado todo ello).

Y que el voto de esta gente valga lo mismo que el mío... En fin...

22.11.07

El virus del mal rollito

Leía el otro día un artículo en el País Semanal acerca de algo así como "el contagio emocional". No digo el autor porque no lo sé, y no pongo el link porque en la página de El País no hay quien encuentre nada.

No me hagan mucho caso en la terminología exacta, que yo para esto tengo una memoria nefasta, pero el articulillo en cuestión venía a decir algo así como que las emociones y las energías se contagian de una persona a otra.

Hay gente, decía el texto, que de por sí y sin proponerlo transmite alegría, ganas de hacer cosas, vitalidad... Y hay otra gente, seguía diciendo el texto, que nos transmite cansancio, pesadumbre, tedio... Y así, con los primeros nos apetece quedar siempre, sin pensarlo dos veces, y con los segundos solemos tener más pereza, aun cuando no siempre seamos conscientes de que esto es así o de por qué es así.

En fin, que me voy por las ramas. El tema era que el artículo hablaba de las ventajas de ser consciente de que las emociones, los estados de ánimo, se contagian como si de un virus se tratara. Las de los demás nos influyen a nosotros, y las nuestras a quienes nos rodea.

Así las cosas, siendo consciente de esto, uno puede llegar a controlar el tema, y, de un lado, puede esforzarse en transmitir emociones positivas, creando un buen ambiente a su alrededor , lo que redundará en su beneficio; y, de otro, puede tratar de relacionarse con aquellos que le contagian cosas positivas, evitando a los que les meten el mal rollo en el cuerpo.

¡Pues vaya chorrada! Dirán muchos de ustedes.

Pues ya ven, qué quieren que les diga, a mí el tema me pareció interesante y me hizo plantearme que sí, que ultimamente estoy muy así (me hacen estar muy así), y debo transmitir un cansancio y un hartazgo de padre y muy señor mío. Y que pobres los que me tengan que aguantar, sobre todo Quic, que me aguanta todos los días, estoicamente.

Y te lo replanteas y dices: venga, va, voy a esforzarme en trasmitir buen rollo.

Y en esas estaba yo el domingo por la noche, que es a lo que venía este post, en concentrarme para poder transmitir energía positiva.

Y llega el lunes y curro 10 horitas + otras 2 de clase. Y pienso, recuerda: positivo, positivo, positivo. Uno dos y tres, cuatro cinco y seis.

Y llega el martes y curro 13 horitas seguiditas también. Y pienso, recuerda: positivo, positivo, positivo. Uno dos y tres, cuatro cinco y seis.

Y llega el miércoles y empiezo a currar a las 9 de la mañana y termino a la 1:30 de la madrugada. Y, saliendo del despacho, pienso, recuerda: positivo, positivo, positivo. Uno dos y tres, cuatro cinco y seis.

Pero entonces, justo antes de meterme en un taxi, me doy cuenta de que me he dejado la cartera en el despacho y me toca volver a por ella. Cuando me siento por fin en el taxi de camino a casa, pienso, es la 1:45, en lo que llego a casa y ceno algo, las 2:30, como poco. Mañana me toca levantarme a las 7. Y me digo, recuerda: positivo, positivo....

¡A TOMAR POR CULO LA BICICLETA Y VOSOTRAS A JODER A LA CALLE! ¡EL PUÑETERO PSICÓLOGO ÉSE NO SABE LA PUTADA QUE ME HA HECHO CON LA MIERDA DEL BUEN ROLLO CONTAGIOSO Y LA MADRE QUE LO PARIÓ! ¡QUÉ CONTAGIO EMOCIONAL NI QUE NIÑO MUERTO! ¡QUE CURRE UN POCO Y SE DEJE DE HACERSE PAJAS MENTALES EL MUY CABRÓN!

Sí, lo sé, tal lenguaje no es apropiado en la boca (o los dedos) de una princesita como yo, pero... es que... ¡¿CÓMO COÑO PRETENDEIS QUE CONTAGIE BUEN ROLLO?!

¡VAYA UD. A LA MIERDA! (En sentido homenaje)

6.11.07

¡Puag!




Hoy hemos ido Quic y yo a nuestro banco, a ver si metíamos presión suficiente para que nos rebajen la hipoteca un poquito. Ese sueño que recurrentemente tienen miles, millones de españolitos de a pie.

La directora de nuestra sucursal es... digamos... churretosa toda ella. Churretoso es su pajizo pelo, churretosa es su fantasmal cara, churretosas sus manos, churretosa su ropa y churretoso es, en general, su caótico despacho.

Yo estoy muy en contra de que para los puestos de cara al público sólo se elija a gente guapa. Pero, coño, una cosa es fea (que ésta lo es, y mucho) y otra cosa es sucia, repugnante, grimosa (que ésta lo es, y aún más).

Antes de verano fuimos a verla, con el mismo fin, y aquél día nos recibió con una camisa que además de churretosa, tenía una clara carencia de botones en la parte superior. Aquella camisa se abría más de la cuenta, y yo no podía apartar la vista de aquel churretoso y raído sujetador cubriendo ese churretoso y minúsculo pecho.

Aquel día no podía dejar de pensar en qué cojones hacíamos nosotros, con nuestra clase y nuestro glamour, negociando con una mujer que no se preocupaba lo más mínimo en esconder su ropa interior de serie B.

Hoy nos ha recibido algo más tapadita (oh, bendito otoño), pero ese pelo paja churretoso seguía ahí, acechante, amenazante. Esa cara de “no me entero ni del NODO” mientras soltaba por esa boca de dientes amarillos una serie de sandeces que no nos convencían ni un poquito y en las que, además, no tenía razón alguna (hay que hacer mejor los deberes, nena).

Cuando hemos salido de allí, Quic afirmaba indignado que tenemos que pirarnos de este banco, porque donde dijeron digo ahora dicen Diego, y por ahí no pasa y que pin y que pun. Yo estoy de acuerdo, tenemos que pirarnos, pero porque me da grima que mi dinero y mi hipoteca en estén en manos de Madame Sarro Churrete.