No sé si ya he dicho por estos lares que tengo un sobrinito nuevo: Ruy, pequeño Cid.
Sí, sí, mis queridos blogovidentes, nuestra bien amada Mari-Ici decidió el pasado 27 de septiembre (oh, Dior mio, espero que fuese el 27 y no el 29, porque estoy quedando fatal) traer a su pequeño bastardo al mundo. El cabrón salió dando un pequeño susto a padres, tios y abuela, pero salió sano y salvo, al fin y al cabo.
De lo que vengo a hablar hoy es de la escena que vivieron Ruy, Mari-Ici y el padre (al menos según Registro) de la criatura en una visita al pediatra. Bueno, contaré la escena más o menos fielmente, con algún aderezo exigido por la dramatización escénica de la obra.
Como antecedente necesario de la historia os contaré que Mari-Ici ha tenido problemillas con su mala leche y tuvo que retirarle el pecho al pequeño y pasarle al biberón.
Sentado esto, la cosa es que la familia al completo va al pediatra a pasar la ITV infantil y se encuentran con una pediatra sustituta a la que no conocían.
El supuesto padre de la criatura coge al niño y lo deja en la camilla.
Pediatra: ¡PERO QUÉ HACES! ¡CÓMO LE COGES ASÍÍÍÍ!
Padre acojonado: ¿Y cómo quiere que le coja?
Pediatra: Ah, perdona, es que como te veía cogerle con tanta naturalidad y soltura... pensé que le estabas cogiendo mal.
Sigue la visita y la señora pediatra empieza a hacer supuestas preguntas de rutina:
Pediatra: Bien, veo que le estás dando el pecho...
Mari-Ici: No verá, es que...
Pediatra: ¡¡¡CÓMO QUE NO LE ESTÁS DANDO EL PECHOOOOOOO!!!
Mari-Ici: No, como le iba contando, es que tengo una infección y el ginecólogo me ha dicho...
Pediatra: ¡¡¡QUE EL GINECÓLOGO TE HA DICHO QUÉÉÉÉ!!! ¡¡¡ESTOS GINEGÓLOGOS NO TIENEN NI IDEA!!!¡¡¡TIENES QUE DAR EL PECHO!!!
Mari-Ici al borde del llanto: Ya verá, si yo quería, pero, claro, como tengo una infección, y un bulto, y la teta del color de las berenjenas y claro, me duele, y tengo fiebre... pues me han retirado la leche.
Pediatra: ¡¡¡¡ESTOS GINECÓLOGOS NO TIENEN NI IDEA!!!! ¡¡¡¡ME PONEN NERVIOSA!!!! No puedo... no puedo...no puedo... tengo que contar... muy nerviosa.... tengo que contar para tranquilizarme....
Y acto seguido la Sra. Pediatra se va a una esquina y cuenta hasta diez para tranquilizarse, al más puro estilo Carl Winslow.
Cuando se tranquilizó, la cosa siguió tal que así:
Pediatra: Bueno, no puede ser, voy a llamar a una enfermera para que te convenza de dar el pecho y te cuente las ventajas que tiene.
Mari-Ici: Que yo las ventajas ya las sé, que yo daba el pecho, quería dar el pecho, epro no puedo porque tengo una infección, y un bulto, y la teta del color de las berenjenas y claro, me duele, y tengo fiebre...
Pediatra: Enseñame el pecho... (se lo enseña) Huy, pero si lo tienes fatal, una matrona debe vertelo sin falta, pide cita ahora mismo porque está fatal y tienes un biulto y tiene el color de una berenjena... y claro, así no puedes dar el pecho por ahora....¡¡¡¡ES QUE ESO ESTÁ FATAL!!!
Mari-Ici: Mire Sra. o se calma usté o se va a tomar por culo, porque yo tengo una revolución hormonal muy importante y lloro a la mínima, y que más quisiera yo que no tener las tetas como un cristo, pero las tengo y ya me las ha visto el ginecólogo y me ha retirado la leche y mi hijo no come teta pero está perfectamente alimentado así que me va dejando en paz de una puta vez.
Bueno, reconozco que todo esto último Mari-Ici no lo dijo, pero estoy segura de que lo pensó.
Si dentro de unos meses sale la noticia de "pediatra esquizofrénica asesina a madre y a ginecólogo por no darle el pecho al niño" recordad quién os dio la primicia.