
25.10.07
De tópicos típicos

23.10.07
¿Tú qué harías?
Una de las noticias del día es la referida al hijo de la gran puta que va por ahí pegando a la gente (no españoles, no blancos, no de bien, a ser posible) en el tren porque.... bueno, realmente porque se le pone en los mismísimos, digo yo. Si no sabéis de qué hablo, aquí lo tenéis.
No voy a detenerme siquiera un minuto a intentar hacer un análisis medio lógico de por qué alguien es así, ni de por qué vivimos en un mundo en el que las acciones de este tipo son vistas casi sin estupor y en el que existen partidos cuyo cartel electoral es un grupo de ovejas blancas pateando fuera del país a una oveja negra y no sólo no pasa nada, sino que encima ganan.
Mi reflexión va en relación a la gente que estaba en el vagón del tren mientras ese descerebrado le pateaba en la cara a una tía porque... vaya usté a saber por qué, (seguramente ¿y por qué no? es lo que pensará más de uno), porque iba "muy borracho", dice.
Los pelos como escarpias cuando escuché ayer por la radio que nadie la ayudó, que nadie le dijo nada al tipo, que nadie hizo el más mínimo gesto.
Luego lo pensé un poco más. Seamos sinceros, me gustaría estar segura de que yo hubiera saltado y me hubiera llevado mi par de leches solidarias, pero he de admitir que quizá el miedo a semejante animal también me hubiera paralizado a mí en un momento dado. Pero, joder, en un tren con un montón de gente ¿nadie salta? En cuanto salta uno, saltan todos, y a ver qué hace un solo descerebrado frente a Fuenteovejuna.
Hoy he visto las imágenes en la tele, es cierto que en la radio habían exagerado, pues se ve que sólo había un chico cerca de la “escena”, y es posible que al final del vagón hubiera alguien más, pero no se sabe. El chico está todo el rato como si no pasara nada.
El descerebrado se va hacia la chica, grita, golpea su cara, le empuja la cabeza contra el lateral del vagón, la sobetea un poco. Se gira, se aleja, se vuelve a girar, y le patea la cabeza, le puñetacea el costado. Se da la vuelta y sale por la puerta.
El otro chico ni se inmuta, ni antes, ni durante, ni después. La chica se levanta y sale de la imagen. El chico sigue ahí, pensando en vete tú a saber qué.
Puedo llegar a imaginar que por miedo o estupefacción no hagas nada contra el descerebrado. Puedo llegar a admitir que sí, que no me he visto en una así, y que quizá yo haría lo mismo. Pero no me imagino cómo puedes después no preguntarle a la chica si está bien, no te ofrezcas a echarle una mano, no darle tus datos por si necesita un testigo, o cuando menos, no te pongas a llorar ante la realidad de la mierda de mundo en la que vivimos, y la mierda de gente con la que lo compartimos y la mierda de gente que somos.
10.10.07
Ingreso en prisión como medida de protección de los presos.

8.10.07
Lo que me faltaba

"Expertos en tecnología han diseñado un carrito inteligente que alertará al cliente del supermercado cuando éste eche en él algún producto rico en grasa, azúcar o sal.
El carrito lleva incorporada una pantalla interactiva en la que los códigos de barras de esos productos, una vez escaneados, activarán una luz roja de aviso, informa el diario 'The Times'."
5.10.07
¡Ay!
MARTES 18.- Trabajo y duermo
MIERCOLES 19.- No trabajo, porque paso el día vomitando
JUEVES 20.- Trabajo y duermo
VIERNES 21.- Trabajo y duermo
SÁBADO 22.- Trabajo, voy a la noche en blanco y duermo
DOMINGO 23.- Trabajo y duermo
LUNES 24.- Viajo a Barcelona, me reúno, viajo a Madrid, trabajo y duermo
MARTES 25.- Trabajo y duermo
MIERCOLES 26.- Trabajo y duermo
JUEVES 27.- Trabajo y duermo
VIERNES 28.- Viajo a Barcelona, me reúno, viajo a Madrid, trabajo y duermo
SÁBADO 29.- Trabajo y duermo.
DOMINGO 30.- Trabajo encerrada en el despacho y duermo.
LUNES 1.- Viajo a Barcelona, trabajo y duermo escasamente dos horas.
MARTES 2.- Juicio por la mañana, comida con clientes y peritos, trabajo y.. hoy no toca dormir.
MIÉRCOLES 3.-Juicio por la mañana, comida con clientes. Me duermo, literalmente, andando por Barcelona, viajo a Madrid y duermo.
JUEVES 4.- Trabajo, pero poco, voy al cine y duermo.
VIERNES 5.- Trabajaré, pero poco y luego me iré de cena.
Sí, efectivamente, la intención de este post es dar mucha pena.
17.9.07
De cómo tardar hora y media en entrar en tu casa.
Llegué relativamente pronto a mi barrio actual, sobre las 21:30 h., con tiempo de sobra para pensar qué hacer de cenar, hacerlo, comerlo, tirarme a ver la tele y esperar a “mi hombre”, tan trabajador en estos días. Planes sencillitos ¿verdad? Pues fue imposible llevarlos a cabo.
Yo, que nunca cojo el coche entre semana, he tenido a bien cogerlo hoy para ir al lejano hospital, justo hoy, que hay verbena.
25 minutos más tarde, desesperadas, Mari Puri y yo dialogamos y consideramos que es buena idea intentar aparcar en el polígono que está detrás de la casa de la madre de Quic, y luego ir a casa dando un paseo de unos 10 – 15 minutos, que tampoco es tanto.
A las 22h. aparco y me encamino a casa. Paro en el chino a ver si se me ocurre qué hacer de cena y comprar los ingredientes necesarios: 2 kilos de patatas, ½ docena de huevos y 2 latas de melva: ensalada campera a lo ATT.
Llego a casa a las 22:20 h. Busco las llaves en el bolso... Suelto las bolsas de la compra... Me siento en el suelo... Vacío el bolso (precisamente hoy, por razón de grabaciones varias de cierto programa de basket, llevo el bolso a reventar, literalmente) ... Cojonudo, no llevo llaves de casa.
Tras insultarme a mí misma durante unos eternos segundos, llamo a la madre de Quic (sí, sí, justo acabo de aparcar el coche al ladito de su casa) para ver si ella tiene llaves allí. Me dice que sí y le digo que ahora voy, que cojo la moto y estoy allí en un momento.
Tengo la sana costumbre de llevar siempre las llaves de la moto encima... Menos hoy, que, al parecer, he decidido dejarlas junto a las de casa.
“¡Voy a tener que volver andando cargada como una mula, joder!” ... “No, ya lo tengo, como vivo en un bajo, meto las bolsas por la ventana y me voy fresca cual lechuga”
Después de intentar durante al menos un minuto meter las bolsas por la reja de la ventana, me doy cuenta de que la gente de la calle me mira pensando o bien que soy patética o bien que soy una ladrona. Así que desisto de mi gran idea, y me piro cargada como una mula.
Tras un paseo de ida, descojone general de los habitantes de la casa y un paseo de vuelta, por fin entro en casa a las 23:00h. Una hora y media después de llegar al barrio, y sin haber hecho nada interesante. A un tris estuve de sentarme en la plaza, pedirme una ración de calamares y una caña y esperar a que se hundiera el mundo.
1.8.07
Qué estrés de vacances, por Dior.
Hoy es, oficialmente, mi primer día de vacaciones. En realidad, me sentiré de vacaciones cuando consiga cerrar un tema con un cliente al que he llamado ya tres veces en lo que va de mañana. 1.- Quiero estudiar francés, que dejé el curso abandonado a la mitad ante una avalancha de curro y finalmente no me presenté a los exámenes en junio, por lo que me gustaría hacerlo en septiembre. Así que mi primer plan es levantarme sobre las 9, desayunar tranquilamente y estudiar de diez a doce.
9.- Quiero seguir viendo todas las series a las que estoy enganchada.
- En picado. Nick Hornby.
Y, además, me llevo mi maravilloso juego del El Padrino para PC, por si me aburro y tal.
27.7.07
Desvaríos varios o del descubrimiento de que orinar no duele

Llamada va, llamada viene, al final me devolvieron a la pobre Seve el día 19, ahí es nada. Al menos, aproveché tantos días de viaje en “Metro de Madrid: Vuela (y una leche)”, para leer La Torre, de Enrique Cortés, una novela de intriga, que si bien los puristas no lo considerareis “literatura profunda”, sino otro best seller más, yo recomiendo encarecidamente por dos razones, una, porque la historia engancha y es original, y dos, porque el escritor es un compañero de la facultad, respecto del que me hace mucha ilusión que haya conseguido que le publiquen y quiero colaborar a que pueda vivir de esto. Así que todos a comprar La Torre, y a recomendarla por ahí, leñe.
Bueno, total, a lo que iba, que el 19 me llama el chico del taller y empieza a contarme todo lo que le ha hecho a Seve, y para vergüenza mía me dice que es que todavía tenía puesto un limitador (o algo) en el vibrador (o en el variador, qué sé yo) y que, claro, así cómo va a correr y que me la podía haber cargado y que bla bla bla. Y yo que, claro, que es que cómo soy así, que qué desastre.
Tras colgar, le pregunté a mi secre, que de motos sabe mucho, y me explicó lo que era el tal limitador (ella lo explicó muy bien, no obstante lo cual yo no entendí ni papa) y me dijo que normalmente se quita tras el rodaje, en la primera revisión, al año o así.
Avergonzada y apesadumbrada fui a recoger a Seve y le pedí perdón por no haberle quitado antes el limitaleches ése. Ella me dijo que no preocupase, pero que había descubierto un mundo nuevo al comprobar que ese dolorcillo que sufría al intentar acelerar no era normal, no tenía porqué soportarlo y ya ha quedado en el olvido.
Esta conversación con mi moto (sí, qué pasa, necesito vacaciones) me recordó la historia de mi hermano R, que estando ya entradito en la adolescencia fue al médico y ante la pregunta ¿Te duele al orinar? Respondió, ante la estupefacción generalizada, Bueno, lo normal.
Tras alguna operación descubrió no sólo que no es normal que te duela al mear (algo que le había acompañado toda su vida), sino que la micción, según cómo, cuándo y cuánto es, incluso, bastante placentera.
Y para acabar este sin sentido, os diré que anoche fuimos a los Jardines del Galileo a ver Casa con dos puertas mala es de guardar, y me gustó muchisimo, la obra, el recinto, el ambiente, la sangría y todo. Qué bien que lo pasemos.
25.7.07
De por qué ser una buena ciudadana es una puta mierda.

Llegamos a su coche y oímos un ruidillo. ¿Qué es eso? Yo creo que es el ventilador del coche de atrás (o lo que quiera que sea que hace sonar un coche después de pararse). Eso será. Pasó un ratito y el ruido seguía. No puede ser el ventilador (o lo que quiera que sea que...), lleva demasiado rato. Para mí que está en marcha. No puede ser, no hay nadie... Vuelta alrededor del vehículo...Para mi que eso de ahí son las llaves, un poco raras, pero las llaves puestas, y efectivamente el motor está en marcha...¿Qué hacemos? No sé, no toques nada, por si acaso. Joder, no lo vamos a dejar así, que se lo van a robar...
Me acerco a los restaurantes de alrededor, a ver si el dueño del coche está comiendo en alguno. No. Vuelvo y miro el ticket de aparcamiento, le quedan unos cuarenta minutos. Llamamos al 112: Oiga, es que en la calle tal, número cual, hay aparcado un coche, con su ticket y todo, con el motor en marcha y las llaves puestas, y me da mal rollito porque en esta ciudad hay mucho malincuente y lo van a robar, y no es plan. Ok, pasamos el aviso a los munipas, no se preocupe y váyase, que enseguidita van para allá. Pues no me voy, que ya he dicho que me da mal rollito.
Mari Ici tiene prisa y se pira, ya me quedo yo esperando, que será cosa de diez minutos, quince, veinte, treinta, cuarenta... Se acaba el ticket del aparcamiento, los munipas no aparecen, pero digo yo que ya vendrá el dueño a cambiar el ticket, será cuestión de otros diez minutos. Quince... el dueño no aparece... pero lo hacen dos vigilantes del aparcamiento regulado tan estupendo de esta ciudad.
Hola buenas tardes, que a ver si me pueden ayudar, porque estoy aquí hace casi una hora al sol, vigilando que nadie robe este coche que lo han aparcado dejándolo en marcha con las llaves puestas y he llamado al 112 y me han dicho que en seguidita venían los munipas, pero no han venido, y, claro, me da mal rollito irme, y el dueño no aparece, y ya se le ha acabado el ticket... Huy qué barbaridad, cómo es la gente, con la de malincuentes que hay por ahí, pues no podemos hacer nada, sólo llamar al 112 y eso ya lo has hecho tú, y sí, claro, qué mal rollito, cómo te vas a ir, lo mejor es que te quedes, hala maja, que te sea leve.
¡Me cago en diole! ¿Es que vuestra vigilancia es sólo poner multas? ¡Si ni siquiera habéis hecho eso, so putas, que se le ha pasado la hora del ticket! ¿Y vuestra humanidad? ¡Que vosotras tenéis que estar por aquí en cualquier caso, y yo tengo que currar!
Total, que desesperada pienso en volver a llamar al 112 a ver qué cojones están haciendo los munipas que sea tan urgente, y en esto que llega una súper rubia súper estupenda y abre el coche y se mete en él. Allá que llego yo: ¿Eres la dueña de este coche? (La rubia flipa) Sí. Pues te has dejado las llaves puestas y el motor en marcha. El motor sí, es que llegaba tarde a la radio y me he pirado corriendo y no me he dado cuenta, pero las llaves no, es que este coche no tiene llaves, eso de ahí no es una llave, es una palanquita que si le doy aquí para el coche ¿ves? Y no lo podían robar porque tengo este control remoto que es la polla con cebolla y no deja que lo roben.
(Cara de gilipollas de ATT) Ah, pues yo llevo aquí más de una hora esperando porque me daba mal rollo que te lo robaran... Joder, lo siento muchísimo, qué vergüenza, qué putada te he hecho. No, si no lo digo para que te sientas mal (que también, zorra), si no porque como no sabía qué hacer he llamado a la policía, y que no sé si te dirán algo... pues eso, que sepas que ha sido por eso... Ah, no te preocupes, si el coche es de prensa y no está a mi nombre. Ah, vale, pues nada, ya me voy a mi mierda de curro con mi cara de gilipollas y ya está.
¿Por qué este tipo de cosas me pasan siempre a mí?
25.6.07
La noche en que grité “¡Mátalo, Santo!”

Quic ya ha contado parte de la cosa, pero yo quiero contar mi versión de los hechos.
El viernes tuve la que probablemente es la experiencia más freak de mi vida, y con más alcohol en sangre del último año. Efectivamente, fuimos a una velada de lucha libre mexicana, que servidora comenzó aderezando con un mojito sin cena previa. Pero la verdadera mezcla de alcoholes llegó más tarde, así que no puedo achacar a la misma la vena asesina que me dio.
Allí estábamos, JG y MC acabaron de presentar el combate, el árbitro dio las instrucciones pertinentes (por Dior, Quic, ilumíname ¿cómo se llamaba el árbitro?) y aquello empezó. La sala estaba llena de mexicanos, que gritaban cosas tales como “Rómpele la madre, cabrón” o “Culero, culero, culero” y sin darme cuenta me vi absorbida por el ambiente, coronita en alto, gritando "¡Mátalo, Santo!” cual hooligan sin pedigrí, disfrutando como una enana sin importarme que el puto (en el sentido más mexicano del término) Scorpio Jr. pegara realmente las bofetadas en su propia mano en lugar de en la cara del Santo.
Lo que me pude reír, mare mía. Y qué sorprendente que dos señores entraditos en años y en kilos puedan pegar esos saltos y estamparse de esa manera contra el suelo, y luego levantarse como si tal cosa. Porque vale que entre ellos es todo fingido, pero digo yo que las leches contra el suelo sí se las pegan realmente. O, al menos, yo no pillé el truco.
El resto de la noche pasó estupendamente remojada con la mezcla de alcoholes varios, bailoteo por aquí, empanada por allá, quesadilla arriba, enchilada abajo. Aunque, eso sí, fue un horror pegarse cutremente por conseguir mojar un nacho en un estupendo guacamole.
Como bien ha contado Quic, vimos a E. Madina, C. Chacón, etc., por lo que no insistiré en la vertiente cotillil de la noche. Si bien quiero reconocer que, como imaginaréis, fuimos nosotros los friquis que cantaron aquello de “Lechu, lechu, lechu maricón”. Pero él no se dio por aludido, en primer lugar, porque no creo que nos oyera y, en cualquier caso, porque seguramente no es consciente de su condición de lechuguino de España.
La noche la acabamos francamente bien, en el Moloko, en compañía de M., (tras haber dejado a sus dos “setas”, cito textualmente, en un taxi).
Tras arreglar el mundo, pegarnos y bebernos unas cuantas, nos retiramos ante el trozazo generalizado, si bien, todo hay que decirlo, sólo la vergüenza me impidió suplicar una más al grito de “¡Maricones todos!”.
13.6.07
Dedicado a Franchise (sin acritú y agradeciendo la excusa para actualizar)
9.5.07
Un domingo cualquiera

2.- LLamas a AENA para comprobar que se puede acceder en coche al parking de la T4 y que, de hecho, puedes dejar el coche ahí hasta que regreses por la noche. Te dicen que sí, que dejes allí el coche tranquilamente (con cierto soniquete irónico).
3.- De paso preguntas con cuánto tiempo tienes que llegar, ya que vas sin equipaje. Con media hora.
4.- A las 6:45 a.m. hora zulú sales de casa, cojes a Mari Puri y pasas por casa de Mami Nena para recogerla. Tranquilamente os encaminais a la T4.
5.- Te confundes al entrar, estás en la parada de taxis, no en el parking, das la vuelta. Aparcas. Te encaminas a la terminal.
6.- 7:46 a.m. hora zulú. Huy lo siento, acaban de cerrar su vuelo, no puedo hacer nada lo han perdido. Oiga, oiga, no puede ser, si me han dicho media hora, que tengo una comunión en Bilbao a las 12:00 a.m. hora zulú, que no puedo faltar, que yo soy la madrina, y esta señora la abuela, ¡que tenemos que llegar! . No, son 45 minutos, en su billete lo pone, ha llegado tarde no se puede hacer nada, vayan al mostrador de enfrente a sacarse otro billete, a ver si hay.
7.- Lloras, pataleas, suplicas, te cagas en su puta madre, pides la hoja de reclamaciones, pides hablar con el jefe y te dicen que no es posible, vuelves a suplicar y te das cabezazos contra las paredes. El siguiente vuelo es a las 12:15 a.m. hora zulú y no puedo asegurarles que tengan plaza, sólo puedo ponerles en lista de espera y, por supuesto, pierden el otro billete. Lloras, pataleas, te vuelves a cagar en todo lo cagable.... ¿Y en otra compañía? Tampoco.
8.- Y se hace la luz, y decides que Mari Puri está en su punto, haces un par de llamadas para buscar ánimos... Mamá, coge los bártulos, que nos vamos en coche.
9.- 8:15 a.m. hora zulú. Sales de Barajas, paras a llenar el depósito, llamadas varias para que te confirmen cómo llegar al pueblo en cuestión, y para que no te vayan a buscar al aeropuerto.
10.- 11:35 a.m. hora zulú. Aparcas al lado de la iglesia, te tomas una caña, llegan tus hermanos, se descojonan de ti un poco. Entras a la misa, cojonudo, la mitad es en euskera. A mitad se les cuelga la pantalla/karaoke y aparece el salvapantallas de Windows 95. Pasan el cepillo, tu sobrino pregunta (en bajito) esto ¿para qué es? ¿para actualizar el sistema informático? Te descojonas.
24.4.07
Deberían poner espacios entre los anuncios de la radio
15.4.07
El placer de comer. Hoy: la cocina creativa de ATT
Como no os voy a contar mis pleitos aquí, pues os planto mi receta de este sábado, y al que no le guste, que se vaya a otro blog. Hombre ya.
Los platos más sabrosos suelen ser aquellos que haces con un poco de esto y un poco de aquello, sin planificación previa y guiandote, a la hora de elegir ingredientes, por estricto orden de cercanía a la caducidad del alimento en cuestión.
Eso hice yo este sábado. Tenía unas espinacas muertas de risa en el congelador, un litro de leche abierto desde hace varios días y unas setas que comenzaban a estar un poco mustias. Y héte aquí el sabroso plato que preparé.
Por un lado, cocí las espinacas y las reservé. Luego hice una bechamel (ya os he contado cómo la hago, así que no lo pienso repetir) con la peculiaridad de que a la leche caliente le anadí las espinacas y luego lo batí todo, quedando una bechamel verde y sabrosona.
Por otra parte, puse las setas con un poco de aceite de oliva a fuego lentito. Cuando estaban casi hechas, les añadí unas cuantas gambas congeladas (de estas que ya vienen peladitas).
27.3.07
Cambiando de tercio y a criticar se ha dicho.

Iba a continuar la entrada anterior, analizando la escatológica foto en sí misma. Tenía en mente una mordaz crítica acerca de la doble escasez (mamaria y depilatoria) de la modelo que, sinceramente, me parecía la mar de ingeniosa.
Visto, de un lado, que el querido Hans, siempre tan observador, se me ha adelantado poniendo de relieve tales extremos en su (cabreado) comentario a tal entrada y teniendo en cuenta, de otro, que el tema de la foto no ha recibido el éxito de taquilla que cabía esperar ante el que (para mí) ha sido el mejor post de éste, mi blog... pues... a otra cosa mariposa.
El viernes vino gente a cenar a casa. Mantendré el suspense y no diré quiénes fueron los afortunados. La velada fue de lo más agradable, cenamos fondue de carne y salchichas, raclette de queso y empanadas argentinas, aderezado con una serie de salsas que servidora se empeñó en esparcir por la alfombra. De postre, la tarta de queso mi señora suegra fue recibida con entusiasmo.
Pero... a lo que iba este post... durante toda la cena y en el copeo posterior, pasamos de mantener una conversación propiamente dicha, y nos dedicamos a ver, primero, SOS ADOLESCENTES y, después, SUPERNANNY (de hecho, algo me hace sospechar que dedicarnos a ver juntos estos programas fue, en realidad, lo único que motivó el evento).
Como supongo imaginaréis (y como os habría ocurrido también de estar presentes en la cena, si es que sois gente de bien), toda conversación quedó reducida a comentar y criticar todo lo comentable y criticable que salió en tales programas (esto es, todo el programa en sí), desde los mobiliarios hasta los ropajes. Y, sobre todo, a esa madre protagonista del programa, que era todo un poema ella, sus pelos, su chandal, su poca sujeción en lo que a pechos se refiere...
Y digo yo, oye, lo que nos gusta (bueno, vale, lo que me gusta) criticar. Una de las presentes en la velada, por aquello de estar sensibilizada con el tema por razón de su profesión, de un lado, y por ser madre en la vida, de otro, apuntaba de vez en cuando aquello de "qué fácil se ve todo desde fuera, pero es que es muy dificil, leñe".
Y sí, vale, ella tenía razón (mucho me temo que la tiene casi siempre, la muy jodida) pero, jo, es que... ¡es tan divertido poner a caer de un burro a la gente que no conoces! (Venga, va, y a la que conoces también, para qué nos vamos a engañar).
21.3.07
Making Off.

Me permito tomar prestada esta foto que el vagonauta ename colgó en el Bar de Eliansito 2.0, habiéndola tomado prestada éste, a su vez, de J.A.M. Montoya, autor de la misma.
No es que quiera yo loar esta cosa, que, siendo sincera, me parece bastante repugnante, pero es que no puedo dejar de comentar las cuestiones que me asaltan desde que tuve oportunidad de verla. Y es que, siendo nuevamente sincera, pagaría lo indecible por ver un reportaje sobre el "making off" de esta sesión fotográfica.
La primera duda que me asaltó, iba referida a si el zurullo será de verdad y estará siendo proyectado realmente, o si estará introducido en la foto a posteriori gracias a las maravillas informáticas.
Hablándolo anoche con Quic, su razonamiento me convenció: se supone que este "artista" es eso, un artista y, como tal, lo suyo es que el zurullo y la emisión del mismo sean reales, porque si se han pegado luego, pues la cosa pierde la gracia y ya no sería arte (ejem).
Doy por cierto, entonces, que la modelo está plantando un pino en toda regla. Y ahí es donde empieza mi verdadera curiosidad:
1.- Antes de conseguir esta foto, me imagino que se habrán producido unas cuantas conversaciones de este tipo:
- Oye, que hoy no puede ser, que estoy un poco suelta.
- Vaya, mira que te dije que nada de excesos, venga lo dejamos para mañana.
- No, no, en un par de días no cuentes con mi recto, que me he tomado una salvacolina y ahora tengo el grifo cerrado.
- ¡Corten, corten! ¡Eso no es plantar un pino, eso es pintar a pistola!
- Ya, lo siento, es que creo que se me ha ido la mano con la fibra.
- Oye tía, que es para hoy, y llevamos aquí ocho horas. Pon algo de tu parte, chica, aprieta un poquito.
- Venga, va, prepara los flashes, que me viene un retortijón.
- Buena textura... muy bien... buen tamaño... ahora, que ese color verdoso... mira que te dije que no comieras tanta espinaca, joder.
- Mira, majo, pues yo ya tengo el ojete irritado, así que la publicas en blanco y negro y punto en boca.
2.- Otra cosa que me atormenta es el "después de". La tia se pone en posición, echa su zurullito y luego...¿qué? ¿se cruza de brazos, mira a cámara y sonríe? ¿Pide un poco de papel higiénico? ¿Un cigarro al pecho por lo bien que lo hemos hecho?
3.- Tema limpieza. ¿Pusieron un recipiente en el suelo para recoger el excremento? ¿La modelo limpia su propia mierda o le tocó a la señora de la limpieza?
4.- Tema aromático. ¿Expulsó gases la modelo durante la sesión? ¿La gente del equipo iba con una pinza en la nariz, en plan natación sincronizada?
5.- Coñitas. ¿Se paseó alguien por el estudio gritando "zurullos de coña, zurullos de coña"? Cuando a la modelo le preguntaron qué tal el día de trabajo, ¿contestó "he hecho una cagada tras otra"? ¿Cuántas veces ha oído el autor aquello de "tu arte es mierda"?
Jolín, es que a mí el arte, si no me lo explican, no me dice nada.
16.3.07
Mis planes de fin de semana.
Morir... dormir... tal vez soñar.
¿Por qué? Pues porque mi espalda va a matarme de dolor. Cosa que no es rara si se tienen presentes mis habituales malas posturas trabajando y los múltiples accidentes circulatorios que he tenido en los últimos tiempos. Pero éste es un tema éste que espero quede solucionado esta tarde tras soltar una pastita al fisio.
Y porque, además, una otitis asesina está creciendo en mi interior. La veo venir a la muy asquerosa.12.3.07
A la mierda.

20.2.07
El placer de comer. Hoy, huevos con bechamel
Hoy, en esta maravillosa sección que con tantos seguidores cuenta, os enseñaré o recordaré, según los casos, una receta estupenda, sabrosa a la par que sencilla y que sí, no lo negaré, engorda lo suyo.
Asquerosos amantes de la lechuga dejen de leer ya ¡ar!
Para hacer unos fantásticos huevos con bechamel, lo primero es cocer los huevos, tantos como usted quiera, según el número de comensales. Yo suelo hacer dos huevos por persona.
Una vez cocidos, se pelan y se parten por la mitad. Se saca la yema y se va mezclando poco a poco con atún (de lata, en aceite, al natural) y con tomate frito. Cuando tenga usté una masa aparente, rellena los huecos que han quedado en los huevos al quitar la yema, y los dispone muy monos en una fuente.
Cubra usté posteriormente los huevos con un poco de bechamel (que no pienso repetir cómo se hace, dado que ya lo expliqué aquí).
Échele bien de queso rallado por encima, y métalo al horno un ratillo, primero unos minutos en función horno, hasta que la bechamel haga glup glup, y luego en función grill, hasta que el queso se dore o se funda, según el tipo de queso elegido.
* Nota: en el caso de las fotos, yo hice la bechamel con leche maxnoséqué, de esa que tiene omega y calcio y muchas cosas para niños. Resulta que esa leche es un pelín dulzona, y la bechamel quedó suavecita y de rechupete.
16.2.07
Pinceladas III
1.- Mi madre fue ingresada en el maravilloso mundo del hospital público y, para más inri, en el Clínico, que para los que no lo conozcais, es algo así como un hospital de campaña metido en un mazacote de hormigón típicamente madrileño, esto es, en obras, como no podía ser de otra manera en esta estupenda ciudad capitalina. Estupendo el panorama de ver a mi mami con su mascarilla de Darth Vader rodeada de tres pacientes a cada cual más moribundo y con la pinza más pirada. En cualquier caso, lo de mi mamá era una neumonía pillada a tiempo que la ha tenido una semanita ingresada pero de la que ya está casi recuperada. Y, por suerte, esta vez he sido mala hija y no he pasado mucho por allí, porque otras cosas me han tenido liada.
2.- El martes pasado tuve un juicio de la leche que, por qué ser modesta, me salió de putísima madre. Pero no todo puede ser de color de rosa, así que cuando volvía en Mari Puri (mi cocha) hacia el despacho, en mitad de un atasco de esos tan típicamente madrileños, el de atrás decidió arrancar cuando yo aún no lo había hecho, así que me endiñó por detrás. Nada grave, parte amistoso y santas pascuas, pero he aquí un nuevo ejemplo de por qué ATT no debe dirigir vehículos motorizados: tan peligroso es ser mala conductora, como estar gafada.
3.- Esa misma tarde me notificaron que he perdido el asunto de la vista que os conté aquí que pasé accidentada. Si es que así no se puede trabajar. (Para ser sincera, la he perdido porque el Juzgado se ha cagado, no por mi culpa).
5.- Para más inri, Quic se fue seis días de viaje curreril, por lo que la casa me la he comido yo solita, pero como no hay mal que por bien no venga, eso me ayudó a espabilarme y desde el viernes pasado tenemos nueva asistenta. Se llama Elena y no habla castellano. La vida es maravillosa.


